Institución coordina informe crucial sobre economía circular y acción climática para Chile.




La síntesis de evidencia científica, elaborada para el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Comité Científico Asesor de Cambio Climático, establece a la economía circular como un pilar fundamental para la mitigación y adaptación climática hacia 2030.

Una significativa síntesis de evidencia científica que investiga el potencial de la economía circular como una estrategia clave para abordar los retos del cambio climático en Chile fue desarrollada a través de una consultoría para el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Comité Científico Asesor de Cambio Climático. El resumen ejecutivo del informe se presentó en noviembre de 2025 durante la COP30 en Belém, Brasil, resaltando la contribución técnica de Chile al debate global sobre economía circular y acciones climáticas.

El estudio fue coordinado por el académico del Instituto de Ciencias Agroalimentarias, Animales y Ambientales (ICA3) de la Universidad de O’Higgins, el Dr. Jorge Medina, quien dirigió la elaboración del manuscrito, garantizando coherencia metodológica, rigor científico e integración de contribuciones de co-autores de instituciones tanto nacionales como internacionales. La directora de la Escuela de Ciencias Agroalimentarias, Animales y Ambientales (ECA3), Mg. Giovanna Amaya, también participó, aportando en los capítulos sobre gobernanza y marco normativo.

Desde una perspectiva técnica, el informe responde a la necesidad de transformar el modelo económico lineal vigente, dado que el sector de residuos contribuye con aproximadamente el 5% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

En Chile, donde se generan anualmente 2,01 millones de toneladas de residuos sólidos municipales, de los cuales un 58% son residuos orgánicos, la economía circular exhibe un alto potencial para disminuir emisiones y crear co-beneficios económicos, sociales y ambientales hacia 2030, según se indica en el informe.

El Dr. Jorge Medina comentó que uno de los grandes desafíos fue integrar perspectivas diversas en un marco común. “Colaboramos con académicos de ingeniería, ciencias ambientales, economía y ciencias sociales de diferentes universidades e instituciones internacionales. El reto consistió en armonizar metodologías y construir un hilo conductor que uniera contribuciones variadas en un informe coherente respaldado por un sólido enfoque científico y adecuado al contexto chileno”.

Por su parte, la Dra. (c) Giovanna Amaya destacó que el principal obstáculo para impulsar la economía circular en los territorios no radica en la falta de legislación, sino en los desafíos de gobernanza. “Existen vacíos relacionados con la fragmentación institucional, la débil coordinación entre los niveles del Estado y las diferencias de capacidad entre comunas. Para que la economía circular sea una estrategia climática territorial efectiva, es crucial fortalecer la gobernanza local, alinear planes y financiamiento, y avanzar hacia una implementación colaborativa y eficiente”.

Este trabajo se sustentó en una revisión sistemática de literatura científica nacional e internacional, análisis de literatura gris relacionada con instrumentos de política pública, como la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC), la Ley REP y los planes climáticos comunales, además de los aportes obtenidos en talleres multidisciplinarios con comunidades científicas y equipos técnicos regionales. Este enfoque garantizó rigor científico, consistencia metodológica y pertinencia territorial en las conclusiones y recomendaciones del informe.

Como resultado, el documento presenta recomendaciones basadas en evidencia dirigidas a diferentes niveles del Estado y sectores productivos, enfatizando el desarrollo futuro de reformas regulatorias, mecanismos económicos para promover la circularidad, fortalecimiento de capacidades institucionales y estrategias de financiamiento climático. Estas propuestas se alinean con marcos normativos e instrumentos estratégicos existentes, como la Ley 20.920 (Ley REP), la Estrategia Nacional de Residuos Orgánicos y la Estrategia Climática de Largo Plazo de Chile.

El informe representa un aporte significativo para mejorar la toma de decisiones en torno a la economía circular y el cambio climático en Chile, proporcionando evidencia científica aplicada que vincula circularidad, mitigación y adaptación climática.

Con Información de www.diarioelpulso.cl

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