Por Claudia Lagos Serrano, subsecretaria de Educación Parvularia
La presencia diaria de las guaguas, niñas y niños en salas cuna, jardines infantiles y escuelas no solo enriquece sus experiencias, sino que también impulsa el progreso de Chile. La educación parvularia representa un bien común que ofrece oportunidades para el desarrollo integral, el aprendizaje y el bienestar desde la primera infancia. Esta etapa es crucial, ya que marca el comienzo de la vida comunitaria y la formación en valores ciudadanos y democráticos.
Celebramos el incremento en la asistencia durante 2025, con un notable aumento mensual en comparación con el año anterior, especialmente en mayo (+6%) y marzo (+4,7%). En julio, a pesar de ser un mes difícil por cuestiones estacionales y problemas de salud, se logró la mayor asistencia en cinco años, alcanzando casi un 79%. Esta cifra no solo rebasa los niveles prepandemia, sino que también evidencia el compromiso de las comunidades educativas y las familias.
Este avance se refleja en una asistencia anual promedio del 76,4% en 2024, lo que representa un aumento de 6,9 puntos respecto al año anterior. Estos logros son el resultado de políticas públicas en salud que incluyen la distribución de medicamentos a recién nacidos y campañas de vacunación, lo que ha mejorado el autocuidado y reducido significativamente la hospitalización de niños. En este contexto, la Subsecretaría ha aportado a través del Maletín de Salud Integral, brindando apoyo a las comunidades para fomentar el bienestar desde la primera infancia.
La asistencia educativa no es un hecho aislado; se construye en la cotidianidad de las comunidades educativas. Educadoras y educadores, técnicos, familias y los mismos niños convierten salas, jardines y escuelas en espacios de juego, vínculos y aprendizajes significativos. Asistir cada día se transforma en un acto compartido, donde los niños participan activamente en su propio proceso de aprendizaje y convivencia.
Frente a esta realidad, es fundamental continuar avanzando para que la asistencia siga en aumento, así como incrementar la matrícula disponible, especialmente para las niñas y niños. Hemos trabajado durante estos años en el reordenamiento del sistema educativo, buscando aumentar la cobertura de manera sustentable y ajustada a las necesidades de cada comunidad.
De acuerdo al Censo 2024, hay 313.388 niños y niñas de 0 a 5 años menos de lo proyectado en el Censo 2017. A pesar de esto, la matrícula en educación parvularia se ha mantenido estable, logrando un aumento en la cobertura de niños entre 0 y 4 años y 11 meses al 57,1%.
Sin embargo, estos datos presentan importantes retos, sobre todo en lo que respecta al aumento de matrícula y asistencia en los niveles de salas cuna (0-2 años) y medios (2-4 años), que suelen recibir menos atención en el discurso público. Aumentar la participación en estos tramos es crucial, ya que representan un punto de partida transformador para el bienestar y desarrollo de nuestros niños.
Durante el 2025, año en que la Subsecretaría de Educación Parvularia celebra una década de esfuerzo en pos de una educación inicial de calidad, reafirmamos nuestro compromiso de trabajar para que más niñas, niños y sus familias se matriculen y asistan diariamente a salas cuna, jardines infantiles y escuelas. Esto se traduce en garantizar que cada niño tenga el derecho a aprender a través del juego, a convivir, a expresarse y a crecer en un Chile más justo que no deja a nadie atrás, brindando oportunidades de desarrollo y bienestar desde los primeros años de vida.
Con Información de osornoenlared.cl





