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Estreno mundial de “Raíces y Alas” dio partida a una nueva versión del Gran Concierto por la Hermandad.

Claro, aquí tienes la reescritura del contenido con un estilo más chileno:

Estreno mundial de “Raíces y Alas” dio vida a una nueva edición del Gran Concierto por la Hermandad

Bajo la dirección de Alejandra Urrutia, más de 5.000 personas vivieron el estreno de la sinfonía «Raíces y Alas» de Sebastián Errázuriz en una jornada que estuvo llena de emociones.

En el Centro Cultural Estación Mapocho, un emblemático espacio chileno, se juntaron cerca de 100 músicos de distintos países, entre ellos el Cuarteto Canelle de México y los australianos David Griffiths y Svetlana Bogosavljevic, además de más de 150 integrantes de los coros de Quilicura y Vicuña.

Con la Estación Mapocho repleta y un público visiblemente conmovido, se llevó a cabo una nueva edición del Gran Concierto por la Hermandad, uno de los eventos de música clásica más importantes en Chile. Más de 5.000 personas disfrutaron de esta experiencia musical gratuita, donde la obra principal fue la sinfonía Raíces y Alas, inspirada en la vida y obra de Gabriela Mistral.

Contando con la presencia de Carolina Arredondo, ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el público se mantuvo en silencio y atento a la obra durante más de una hora, culminando con una ovación que resonó al finalizar el último movimiento.

Entre los momentos más destacados de la noche, se aplaudió la entrada de los coros infantiles, que llenaron el escenario de alegría y energía; la lectura de textos de Gabriela Mistral por la actriz Paulina García, y el emocionante cierre de Raíces y Alas, que tuvo a muchos de pie aplaudiendo. Al salir, la emoción seguía viva en las conversaciones entre familias, jóvenes y abuelos, extendiendo la conexión más allá de la música.

“El Gran Concierto por la Hermandad es algo más que un evento cultural. Es una invitación a pausar y recordar lo que realmente importa, la posibilidad y necesidad de crear comunidad”, comentó Alejandra Urrutia, directora del concierto y fundadora de Vibra Clásica.

Al concluir el concierto, Urrutia destacó que presentar esta obra inédita, encargada a Sebastián Errázuriz como un homenaje a Gabriela Mistral, fue un hermoso desafío colectivo. Agradeció sinceramente la confianza del público, subrayando que, a pesar de que las obras nuevas no siempre convocan, la respuesta fue una clara demostración de lo contrario.

La sinfonía Raíces y Alas aborda, a lo largo de sus cinco movimientos, temas como la infancia, el cuidado, la ternura y el tiempo, invitando a reflexionar sobre el lugar que hoy se les da a las nuevas generaciones. Bajo la dirección de Urrutia, la obra fue interpretada por cerca de 100 músicos profesionales y preprofesionales.

En el Centro Cultural Estación Mapocho, que es un tesoro de Chile, se reunieron cerca de 100 músicos internacionales, como el Cuarteto Canelle de México y los australianos David Griffiths y Svetlana Bogosavljevic, junto a un coro ciudadano de aproximadamente 150 personas, incluyendo cantantes profesionales, la mezzosoprano Javiera Barrios y los coros infantiles de la Escuela de Música de Quilicura y el colegio Domingo Santa María de Vicuña, bajo la dirección de Virginia Bono y su equipo formado por Sofía Torres y Christian Castro.

Desde su creación en 2019 por Vibra Clásica, el Gran Concierto por la Hermandad se ha consolidado como un espacio donde la excelencia artística se mezcla con la inclusión, la colaboración y el compromiso social. Una vez más, el concierto volvió a demostrar que la música no solo se escucha: se vive, se comparte y deja una profunda huella.

Espero que te guste esta adaptación más chilena.

Con Información de portalmetropolitano.cl

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