El Ironman 70.3 de Pucón, una de las competencias más brígidas del deporte nacional, se llevará a cabo el domingo 11 de enero de 2026. Esta prueba va a poner a prueba a los deportistas con 1.900 metros de natación, 90 kilómetros en bici y 21 kilómetros corriendo, en un circuito que demanda caleta de esfuerzo físico y condiciones ambientales.
Aunque el evento junta cada año a triatletas top y amateurs, los expertos advierten que lo crucial es preparar la competencia de manera responsable, enfocándose en la prevención de lesiones y en el cuidado de la salud, sobre todo porque la prueba puede durar cerca de seis horas de continuo esfuerzo para los que recién están partiendo.
La Dra. Eva Peña, médico del deporte de la Clínica de Recuperación de Lesiones (CRL), señala que la preparación para un Ironman 70.3 debe ser planificada con varios meses de anticipación. “Para quienes ya hacen triatlón, seis meses de preparación enfocada puede ser suficiente. Pero para los que hacen deporte, pero no tienen experiencia en triatlón, lo ideal es un entrenamiento estructurado de un año en las tres disciplinas”, explica.
La especialista menciona que las lesiones más comunes en estas competencias son por sobrecarga, a causa de entrenamientos intensos sin el descanso adecuado y una baja incorporación de preparación física.
“Muchos atletas se enfocan en nadar, pedalear y correr, pero se olvidan del entrenamiento de fuerza, el descanso, el sueño y la alimentación, lo que aumenta el riesgo de lesiones musculoesqueléticas”, alerta.
Para reducir este riesgo, la Dra. Peña recomienda entrenar cada disciplina dos a tres veces a la semana, incluir preparación física al menos dos veces por semana, y contar con la guía de un entrenador especializado en triatlón.
Antes de enfrentar un desafío de este tipo, es clave hacerse chequeos médicos deportivos que incluyan, al menos, un electrocardiograma, exámenes de sangre y una evaluación del riesgo cardiovascular, sobretodo en mayores de 35 años o con antecedentes familiares.
Durante el entrenamiento o la competencia, hay que estar atentos a señales de alarma como dolor en el pecho, falta de aire excesiva, mareos, desmayos, palpitaciones, confusión o problemas de coordinación, que obligan a parar y buscar atención médica urgente.
Las condiciones climáticas de Pucón, sobre todo durante el trote, así suman un desafío extra.
“Deshidratarse más del 2% del peso corporal afecta el rendimiento y aumenta el riesgo de golpe de calor. En cambio, una hidratación excesiva sin sodio puede causar hiponatremia, una complicación grave”, explica la Dra. Peña.
Por eso, la hidratación debe ser planificada y personalizada, idealmente bajo la supervisión de un nutricionista deportivo, incluyendo líquidos con carbohidratos y sodio según las necesidades de cada uno.
Finalmente, la especialista destaca que la semana previa a la competencia, el foco debe estar en recuperarse. Dormir entre 7 y 8 horas, mantener una buena hidratación, hacer entrenamientos cortos de activación y no intentar “compensar” entrenamientos que no se hicieron son claves para llegar en buena forma.
“A esa altura, tratar de entrenar más solo suma fatiga. Lo importante es llegar sano y disfrutar la experiencia”, concluye.
Con Información de portalmetropolitano.cl







