Este fin de semana, TVN transmitió el Red Bull Symphonic, un espectáculo de lujo donde Pablo Chill-E llevó su música urbana a un formato sinfónico bajo la batuta del pianista y productor Gabo Paillao.
La propuesta, que duró más de una hora y media, ofreció versiones orquestadas de temas como Jaguar, My Blood y Shishigang. Además, el evento contó con una alfombra roja muy top, llena de rostros de la tele, influencers y músicos locales, lo que hizo que la expectativa estuviera por las nubes.
Sin embargo, no todo fue alegría. El show generó posturas encontradas entre el público y recibió una dura crítica del destacado músico Horacio Saavedra, exdirector de la orquesta del Festival de Viña del Mar.
Desde su Instagram, Saavedra cuestionó la propuesta:
“La verdad, traté de disfrutar y entender este invento tipo Concierto estelar de música urbana, pero no pude seguir”.
El músico dijo que vio una “monotonía y pobreza de texto”, acompañada de riffs repetidos y una orquesta que quedó a medias:
“¿Con una pseudo orquesta sinfónica? De 25 músicos, que no da para Camerata, no vi contrabajos, cornos, flautas, oboe, fagot, tímpanos, etc.”
Finalmente, remató con un comentario contundente:
“Igual se agradece el intento de RedBull de financiar este remedo de concierto, pero mi concepto de música, definitivamente, es otro”.
La publicación de Saavedra se viralizó rápido y abrió un debate en redes sociales: algunos lo apoyaron por defender la tradición sinfónica, mientras que otros destacaron el esfuerzo de Pablo Chill-E por romper barreras entre la música urbana y la clásica.
Lo cierto es que el Red Bull Symphonic no dejó a nadie indiferente: para unos, fue un hito innovador; para otros, un “experimento fallido” que saca a la luz las tensiones entre lo popular y lo académico.
Con Información de radioportales.cl





