El excomisario Jorge Carrasco Pujol fue hallado culpable de varios delitos vinculados al abuso de poder y procedimientos inapropiados durante su gestión como jefe de la Tercera Comisaría de Alto Hospicio. Su conducta quedó expuesta tras la difusión de audios en los que admitía las irregularidades y coordinaba respuestas con otros agentes policiales.
Las acciones cuestionables de Carrasco incluyen prácticas violentas, apremios ilegítimos, alteración de pruebas y manipulación de testimonios, todas principalmente relacionadas con una agresión ocurrida en 2023. BioBioChile reveló audios donde el ex carabinero admite haber utilizado la violencia en procedimientos policiales, justificando su comportamiento con argumentos insólitos.
Los audios fueron grabados por sus propios colegas en la Comisaría, quienes eran parte de sus intentos por alinear los relatos sobre los incidentes. En uno de los audios, Carrasco menciona: «Yo soy de los pacos viejos, que antes las hacíamos todas… Todos los pacos lo hacíamos en los cuarteles. Las cámaras las dábamos vuelta…». Estas declaraciones, en lugar de ayudarlo, se convirtieron en evidencia en su contra por los delitos que se le imputaban.
Golpiza y encubrimiento
El caso se centra en un incidente ocurrido el 19 de julio de 2023, cuando un hombre fue detenido por supuesta violación de morada. Durante su detención, sufrió una golpiza, incluida la aplicación de gas pimienta por parte de tres funcionarios, supuestamente bajo órdenes de Carrasco.
El ex comisario instruyó el traslado del detenido a una celda sin cámaras ni luz, después de que se negara a recibir atención médica. En el calabozo, los policías le dieron múltiples golpes, mientras que Rocío Brito, jefa de la Sección de Investigación Policial (SIP) de Alto Hospicio, observaba y agredía verbalmente a la víctima.
Después de ser liberado, la víctima regresó a la comisaría para presentar una denuncia. Al enterarse, Carrasco y Brito implementaron varias acciones encubridora. Ambos presuntamente alteraron el informe policial, retiraron el DVR de las cámaras de vigilancia y coordinaron sus versiones al iniciar la pesquisa interna.
«Está en mi ADN»
Bajo la presión de las investigaciones, Carrasco se reunió con varios de sus subordinados para armonizar sus relatos. «Lo único que me pueden huevear es lo del parte. Eso evita que revisen las cámaras…», se le oye decir en una grabación.
El ex carabinero continuó, afirmando que «en los cuarteles, nosotros dábamos vuelta las cámaras y golpeábamos a los detenidos». Añadió que, «es algo que está en mi ADN, no era nada extraño, pero para estos tiempos cometí un gran error».
Finalmente, aconsejó a sus colegas que «hablen lo menos posible, no se calienten la cabeza. Si ustedes no tienen nada que ver, no se preocupen por las cámaras. Ustedes no vieron nada respecto a la agresión».
Como resultado, Jorge Carrasco y Rocío Brito fueron condenados a penas de más de tres años de prisión. Los cargos confirmados en su contra incluyeron apremios ilegítimos, obstrucción a la justicia y falsificación de documentos, según la fiscal jefa de Alto Hospicio, Jocelyn Pacheco.
A pesar de la gravedad de las revelaciones, ninguno de los dos cumplirá cárcel. Al no tener antecedentes penales previos y ser sentenciados a menos de cinco años, se les otorgó el beneficio de libertad vigilada intensiva.
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Con Información de elcontraste.cl

