Por Cristian Alvarez
El fenómeno delictual se ha desatado en nuestro país en los últimos años, con crímenes cada vez más brutales y violentos. Estas situaciones se escapan de control, dejando víctimas directas y colaterales que impactan a todas las clases sociales y tienen múltiples causas, tensionando nuestra convivencia.
Pero, ¿qué tan grave es realmente esta situación? ¿Cómo han evolucionado las formas de delinquir? ¿Cuánto miedo realmente generan, y es proporcional a la realidad que vivimos? Estas son algunas de las preguntas que el reconocido cientista político e investigador social Claudio Fuentes aborda en su nuevo libro “Los temores de la calle”, editado por Catalonia y lanzado a fines de octubre en la Universidad Diego Portales. En este texto, Fuentes comparte los resultados de un minucioso trabajo de campo en barrios vulnerables de Santiago y otras ciudades, donde recogió testimonios de sus habitantes y de personas marginadas. El propósito es entender sus temores y cómo han visto una mutación en este problema que nos afecta día a día, ofreciendo también su análisis sobre las consecuencias que esto genera.
En conversación con nuestra emisora, Claudio nos cuenta cómo surgió la idea de escribir este libro, los casos que más lo sorprendieron y el rol de los medios de comunicación, así como lo que han propuesto los candidatos presidenciales (los que quedan) para abordar esta problemática.
¿Cómo nació la idea de hacer este libro?
-“He estado trabajando en un proyecto sobre seguridad pública y empecé a conversar con distintas personas. De ahí me nació la inquietud de registrar las experiencias cotidianas en relación a la inseguridad”.
¿Está la sociedad chilena realmente aterrorizada por la falta de seguridad?
-“Las personas enfrentan distintos niveles de inseguridad. Esta no solo se refiere a la delincuencia, sino que es una experiencia vital que se asocia con el entorno donde vives, la preocupación por llegar a fin de mes, y por ver crecer a tus hijos en un lugar seguro. Los temores son vitales y reflejan un conjunto de experiencias que viven las personas”.
¿Cuál fue el caso que más te impactó en tu libro?
-“Uno que me impactó mucho fue una conversación con los “choros” de Valparaíso. Me contaron cómo la vida en la calle ha cambiado, y que ahora es más normal ‘echarse’ a alguien por un tema tan simple como un pito de marihuana. Los códigos han cambiado”.
¿Cuáles son los problemas del Estado para controlar la delincuencia y el miedo?
-“Primero, hay un problema real de cobertura. La gente siente que hay poca presencia del Estado en las calles. Se necesita una mayor coordinación para disponer de recursos humanos y materiales estratégicamente. Segundo, hay un tema de acceso a la justicia. Muchos me contaban que hacer una denuncia es complicado porque el llamado de emergencia no funciona o porque sienten que no vale la pena, ya que saben que no va a conducir a nada. La sensación de que la justicia no funciona es muy relevante”.
¿Cómo influyen los medios en los miedos sobre la inseguridad?
-“Sin duda, los medios impactan en la conversación social, pero en los últimos años ha habido una transformación tecnológica que afecta aún más las percepciones. Hoy hay muchas más cámaras, redes sociales que amplifican eventos delictuales, y aplicaciones que monitorean la delincuencia. Esto provoca una amplificación de información que llega por WhatsApp a veces casi en tiempo real, lo que tiene un impacto mucho mayor que lo que informan los medios tradicionales, porque se siente más cercano”.
¿Es el factor dinero clave para enfrentar la delincuencia, o hay otros elementos?
-“Son varios los elementos importantes. El dinero es relevante porque el incentivo para delinquir es gigante. Pero también es crucial ofrecer condiciones y oportunidades para que las personas puedan progresar. Si logramos generar esas oportunidades para jóvenes y niños, estaremos abriendo puertas a alternativas en sectores vulnerables. También hay que considerar el tema de las drogas, que es fundamental, ya que crea condiciones que alimentan la escalada delictual. La dependencia a las drogas juega un rol vital, por lo que la prevención del consumo es esencial”.
¿Las propuestas de los candidatos presidenciales son adecuadas para enfrentar la inseguridad?
-“Las propuestas se centran mucho en la dimensión punitiva (más cárceles, control de migración, más policías en las calles). Creo que esas soluciones no abordan todos los problemas que tenemos. Tenemos que enfocarnos en construir un mejor aparato de inteligencia para prevenir delitos; mejorar los entornos sociales, lo que implica programas de prevención de consumo de drogas y de deserción escolar; y políticas para el control de armas, entre otras cosas”.
¿Cómo esperas que se aborde el tema de la inseguridad en el futuro?
-“Probablemente estaremos en una etapa punitiva por un tiempo, donde se priorizará el control del delito en vez de abordar las causas estructurales. A medida que se vea que esas respuestas son ineficaces, podría haber un cambio de estrategia hacia la mejora de los entornos sociales que fomentan la delincuencia”.

Con Información de radioportales.cl






