- Las recientes crisis han intensificado las diferencias entre los grupos dentro del ayuntamiento, que intentan influir en las decisiones del alcalde, quien enfrenta la presión de personalidades fuertes que desafían su liderazgo.
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El encuentro estaba programado en el restaurante El Maderero, en El Claro, la noche del jueves de la semana pasada, con un menú que ofrecía tres alternativas: carne de cerdo ahumada, pastel de choclo y asado a la olla, además de dos sopaipillas por persona. Este evento conmemoraba el cumpleaños número 55 del alcalde Sebastián Álvarez, un momento especial que estuvo marcado por la controversia derivada de una investigación de la Contraloría, que examinó, entre otros temas, a tres de sus asesores más cercanos.
A pesar de los sabrosos platillos y el “agradable ambiente” previsto para la celebración del alcalde, existen varios asuntos que influencian tanto el evento como la agenda institucional. Aunque en las redes sociales, tanto oficiales como personales de Álvarez, parece que todo marcha sobre ruedas, la realidad puede ser bastante distinta de lo que se presenta en Instagram.
No es un secreto dentro del municipio que hay al menos dos visiones o “dos corrientes” entre los allegados a Álvarez, las cuales compiten por influir en sus decisiones. Por un lado, está el grupo más vinculado a la Gobernación Regional (Gore), a menudo denominados “burócratas temuquenses”, integrado por el periodista Jefferson Adaro, el asesor contable Iván Soriano y el actual Administrador Municipal, Francisco Torres. Por otro lado, están los asesores de perfil más técnico, como el jefe Jurídico Franco Tosti-Croce, el jefe de Secplac, Alexis Figueroa, el Dideco Gustavo Sandoval y el asesor de Gestión de Riesgos y Desastres (GRD), Esteban Backit.
Las divergencias se hicieron más evidentes tras la última controversia ocasionada por la investigación de la Contraloría y el pago de bonos en mayo que beneficiaron a Soriano, Adaro y Backit. Según fuentes consultadas, Backit fue quien mostró mayor descontento, argumentando que había advertido sobre un mal manejo, especialmente con el tema de los bonos, que ahora lo coloca en el centro de la controversia por no haber concluido su carrera profesional, aun siendo un “asesor experto” con un salario de siete cifras. Sin embargo, quienes conocen su trayectoria aseguran que cuenta con la experiencia necesaria, habiendo trabajado en el ministerio de Defensa, y que su falta de título se debe a un cáncer que atravesó hace unos años; actualmente cursa el sexto semestre de Ingeniería en Prevención de Riesgos, con fecha de término en agosto de 2026.
La frustración de Backit, según comentan las fuentes, no solo se debe a la gestión comunicacional que pone a Adaro como blanco, sino también a los numerosos “errores no forzados” en la administración. No solo él se siente así; los que están fuera del grupo de los tres exGore también ven en este trío parte de los problemas actuales de la gestión de Álvarez. Sin embargo, los defensores del trío sostienen que sus acciones han sido siempre dentro del marco legal, y que la dificultad radica en los caracteres fuertes de los protagonistas, lo que genera una especie de “reality show” o “guerra de egos” en el ayuntamiento.
Se especula sobre posibles cambios. La situación política es crucial y depende de la elección presidencial inminente. Si un candidato de derecha gana en diciembre, se abrirán oportunidades en marzo para nuevos nombramientos con la nueva administración. Algunos directores recientes ya están gestionando su futuro con las personas adecuadas, buscando aprovechar los centenares de puestos que se liberarán. Hay quienes creen que Iván Soriano, el único que asistió al cumpleaños pero se retiró pronto, está en la posición más precaria, pues ha sido tema de controversia tras la administración de Luciano Rivas. Según el actual Gobernador René Saffirio, una reciente auditoría reveló irregularidades por $80 mil millones en la gobernación, donde Soriano, encargado de Finanzas, podría estar involucrado, lo que sugiere que una nueva crisis podría asomarse.
No hay claridad sobre las acciones que tomará Álvarez en las próximas semanas. Algunos indican que en diciembre podría hacer cambios en su equipo, mientras que otros desconfían de su capacidad para implementar decisiones drásticas, debido a que podría enfrentarse a sensibilidades que afectan su influencia en la región. Reconocer errores, al menos públicamente, no parece ser una disposición entre las virtudes bien vistas del alcalde, al menos hasta ahora.
Con Información de www.lavozdepucon.cl
