Militares del Regimiento N° 16 “Talca” y del Destacamento “Lanceros” completaron un riguroso curso de rescate en nieve impartido por la Escuela de Montaña.
Los integrantes de las Patrullas de Auxilio y Rescate Militar (PARME) del Regimiento N° 16 “Talca” y del Destacamento Acorazado N° 5 “Lanceros” llevaron a cabo una intensa capacitación en la Escuela de Montaña del Ejército, situada en el sector de Río Blanco, en la Región de Valparaíso. El propósito fue perfeccionar sus habilidades a través del Curso de Mantención y Conducción de Moto de Nieve.
Durante este entrenamiento, los militares recibieron formación en mecánica básica, abordando procedimientos esenciales como ajuste y revisión de cadenas. También aprendieron a instalar clavos de arrastre y realizar mantenimiento de primer nivel, lo cual es fundamental para operar en condiciones extremas.
El programa incluyó, además, técnicas de conducción en nieve, maniobras en pendientes, giros y desplazamientos por distintos tipos de terreno. También se capacitó en el uso de trineos de arrastre, cruciales para el abastecimiento o evacuación de heridos en áreas de difícil acceso.
El Sargento 1° Michael Aranda T., instructor del curso y miembro del Centro de Entrenamiento de Montaña (CEMON), subrayó la importancia estratégica de esta formación:
“Nuestro país es propenso a sufrir catástrofes, por lo que estos métodos son esenciales para llevar asistencia a personas aisladas y realizar rescates de manera rápida. Ofrecen una mayor velocidad y capacidad de carga en comparación con el desplazamiento a pie”, indicó.
Por su parte, el Sargento 1° Héctor Vázquez B., miembro de la PARME del Regimiento N° 16 “Talca”, destacó:
“Esta capacitación nos permite ampliar nuestro radio de acción y garantizar una respuesta más efectiva en zonas nevadas o de difícil acceso.”
A esta formación se añade la reciente certificación de verano otorgada por la Escuela de Montaña a la patrulla del Regimiento N° 16, que incluye técnicas como izado en camilla, descensos asistidos y ascenso por cuerda fija, así como paso de nudos, rápel y autodescenso. Esto refuerza sus capacidades para operar en terrenos complejos.
Estas certificaciones reafirman el compromiso del Ejército de Chile con la ciudadanía, proporcionando personal altamente capacitado para actuar ante emergencias en entornos remotos. La experiencia y el conocimiento técnico en montaña resultan cruciales.
Con Información de www.diarioelcentro.cl






