Claro, aquí tienes el contenido reescrito de una manera más chilena:
Los delitos ocurrieron en varios sectores de la zona norte, incluyendo Lampa, Vitacura, Las Condes, Conchalí y Quilicura.
La Policía de Investigaciones (PDI), en colaboración con la Fiscalía Centro Norte, logró desmantelar una banda delictual que se movía con datos privilegiados para planificar robos en distintos locales comerciales de la Región Metropolitana.
Los detenidos habrían recibido información interna de las propias empresas afectadas, como horarios de entrega de mercancías, inventarios recién llegados y rutas de transporte, lo que les permitía llevar a cabo los robos de manera más precisa. Esta estrategia les ayudó a minimizar los márgenes de error en sus delitos, al actuar con información confidencial sobre la operación y logística de las empresas.
Las detenciones se realizaron tras casi un año de investigación, que terminó con cerca de 26 allanamientos autorizados por el 2° Juzgado de Garantía de Santiago. En esos operativos se arrestó a tres individuos relacionados con la banda, además de otro que fue atrapado en el acto, llevando dos armas de fuego, alrededor de 300 municiones y drogas.
Las víctimas de los robos incluían ópticas, farmacias y locales en strip centers de comunas como Lampa, Conchalí, Quilicura, Vitacura y Las Condes. Los delincuentes usaban autos clonados, inhibidores de señal y «miguelitos» para dificultar su captura. Un hallazgo clave en la investigación fue un celular que encontraron abandonado en un auto, lo que permitió a los detectives rastrear e identificar conexiones entre los miembros de la banda.
El fiscal Sebastián Gana, de la Fiscalía Centro Norte, comentó que esta operación nació a partir de esas indagaciones, confirmándose que los involucrados organizaban los robos usando información confidencial de las empresas atacadas. Por su parte, el prefecto de la PDI, Marco Ramírez, agregó que esta banda no solo se dedicaba a asaltar, sino que también vendía lo robado para financiar otras actividades delictivas, incluido el narcotráfico.
Hasta ahora, las investigaciones siguen para identificar a otros posibles implicados, sobre todo a empleados o colaboradores internos que podrían estar facilitando el acceso a información sensible. Las autoridades recalcan que el circuito delictivo se origina desde dentro de las empresas, con filtraciones internas que permiten estos delitos. Así, las personas con acceso privilegiado pueden ser el eslabón más peligroso de toda esta cadena criminal.
Con Información de www.chicureohoy.cl
