Declaración pública de la Defensoría de la Niñez respecto al debate del proyecto de ley sobre responsabilidad de adolescentes.
Frente al proyecto de ley en la Comisión de Constitución de la Cámara que modifica la ley N°20.084, relativo a la responsabilidad de los adolescentes ante infracciones a la ley penal (Boletín 15589-07), la Defensoría de la Niñez expresa su profunda preocupación por las posibles consecuencias negativas que esta iniciativa podría traer a los procesos de reinserción social de adolescentes que han infringido la ley, además de su escasa efectividad en reducir el comportamiento delictivo y proteger a las víctimas.
Análisis técnico realizado por la Defensoría de la Niñez
Conforme a estándares internacionales de derechos humanos y experiencias comparadas, se concluye que el proyecto de ley no aborda efectivamente el núcleo del problema en términos de seguridad pública. Es crucial avanzar en políticas públicas fundamentadas en evidencia, que sean coherentes con los derechos humanos y que propongan soluciones estructurales.
Un tema crítico es que la propuesta legal no considera la relación entre el aumento de delitos cometidos por adolescentes y la influencia del crimen organizado.
Datos del Ministerio Público indican que un alto número de adolescentes es reclutado por bandas delictivas formadas por adultos.
Esta situación no se resuelve con penas más severas, ya que estas organizaciones pueden sustituir rápidamente a los jóvenes reclutados e incluso buscan captar a niños menores de edad.
Además
Para asegurar justicia efectiva para las víctimas, es fundamental abordar los nudos críticos de las investigaciones penales.
En relación a adolescentes, la Defensoría ha notado una baja en las sentencias condenatorias y una alta cantidad de casos que quedan archivados provisionalmente.
Para evitar la impunidad, se necesita fortalecer los procesos de investigación que permitan identificar a los infractores y garantizar que se cumplan las sanciones.
Sobre la reinserción social, que es un eje clave del nuevo Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, el proyecto no solo ignora las acciones necesarias para su implementación, sino que contradice su propósito.
Por ejemplo
Aumentar las penas para delitos graves de 8 a 10 años no cambia el panorama actual y puede afianzar trayectorias delictivas.
Abordar esta situación implica reconocer las trayectorias de vida de los adolescentes.
Un estudio del Centro de Estudios Justicia y Sociedad de la PUC y UNICEF (2023) muestra que muchos jóvenes que delinquen provienen mayoritariamente de:
- Contextos de inestabilidad familiar (70% sufrió separación o ausencia parental).
- Violencia intrafamiliar (48%).
- Interrupciones educativas.
- Delincuencia intergeneracional (45% convivió con personas en prisión).
- Consumo problemático en el entorno familiar.
Estas condiciones impactan directamente en su desarrollo emocional, socialización y percepción de la violencia.
La revisión de la evidencia internacional no respalda el aumento de penas como medida efectiva para reducir delitos.
Por el contrario, se ha demostrado que estrategias como la disuasión focalizada (patrullaje estratégico, seguimiento personalizado y encuentros con quienes deben cumplir sanciones) son más eficaces.
En términos de reinserción y prevención de la reincidencia, la evidencia indica la necesidad de fortalecer la vinculación escolar y laboral, así como mejorar habilidades básicas como la lectoescritura, especialmente en adolescentes con trayectorias escolares fragmentadas.
Desde la Defensoría de la Niñez
No se puede avanzar en soluciones sin consolidar la política social destinada a preadolescentes y adolescentes.
En esta línea, es prioritario ampliar la cobertura del programa Chile Crece Contigo más allá de los 9 años, como lo estipula el artículo 85 de la Ley de Garantías.
Finalmente, para abordar las causas profundas del involucramiento de niños, niñas y adolescentes en conductas delictivas, el Estado debe robustecer los programas de prevención que consideren sus experiencias recurrentes:
- Inestabilidad residencial,
- Delincuencia intergeneracional.
- Consumo problemático en el entorno familiar.
Estas a menudo vinculadas a maltrato, negligencia o pobreza.
Iniciativas como el fortalecimiento del programa Lazos en todas las comunas del país, o la creación de escuelas de reingreso con acompañamiento psicosocial, han mostrado ser efectivas y deberían formar parte de la respuesta estatal.
Por todo lo expuesto
La Defensoría de la Niñez hace un llamado a las y los parlamentarios a enfrentar el fenómeno delictivo adolescente con una mirada integral, que considere sus causas estructurales y no se limite a respuestas punitivas.
Es urgente combatir y sancionar al crimen organizado que utiliza a niños, niñas y adolescentes, y evaluar junto al Ministerio Público las mejores estrategias para fortalecer la investigación penal, así como los efectos de la internación provisoria frente a medidas en libertad con programas de intervención.
Con Información de portalmetropolitano.cl







