Después de aterrizar en Chile como el artista latino más top del momento, Bad Bunny prendió el Estadio Nacional en su primera de tres noches en el país.
La noche del viernes 9 de enero quedará grabada en la memoria de miles de fanáticos que llenaron el Estadio Nacional para disfrutar de la primera de las tres presentaciones de Bad Bunny en Santiago, parte de su “Debí Tirar Más Fotos World Tour”. Con un cielo de verano y calor desde muy temprano, el puertorriqueño transformó Ñuñoa en una explosión de reggaetón, salsa y emociones intensas que fueron desde la fiesta hasta la reflexión.
El show arrancó pasadas las 21:00 horas con una versión vibrante de «La mudanza», alternando entre ritmos tropicales y urbanos, donde la música y la conexión con la gente fueron prioridad sobre efectos visuales abrumadores. Un Bad Bunny más maduro y seguro de su talento dominó cada momento de un concierto que duró casi tres horas, repasando su repertorio más reciente junto a clásicos que han sido parte de la banda sonora de toda una generación.
Un cruce con los acordes de Jara
En medio de la locura, vivimos un momento cargado de emoción cuando, de sorpresa, uno de los músicos de su banda sacó una mandolina y tocó los acordes de El derecho de vivir en paz, el emblemático tema de Víctor Jara. El gesto, inesperado para muchos, fue recibido con aplausos y voces que corearon al unísono el himno de memoria y justicia que Jara inmortalizó, conectando el espectáculo con la historia reciente de nuestro país en un lugar que simboliza tanto el dolor como la esperanza.
Ese momento se convirtió en uno de los hitos emocionales de la noche. El Estadio Nacional se transformó, por un instante, en un puente entre generaciones, donde la música pop global se encontró con una de las voces más representativas de la lucha por los derechos humanos en Chile.
Cover de “El Derecho De Vivir en Paz” durante el concierto de Bad Bunny en Chile. pic.twitter.com/ASfWmbTzDR
— chartscl 🇨🇱* (@ChartsCL) 10 de enero de 2026
Cortes de calles, caos vial y tensión en Ñuñoa
El impacto del concierto no solo se sintió dentro del estadio. Desde días antes, la comuna de Ñuñoa se preparó para la masiva afluencia, lo que generó tensiones en la movilidad urbana con varios cortes de tránsito en avenidas principales, como Grecia y Campos de Deportes, afectando a vecinos y a quienes transitaban por la zona durante tres días seguidos del 8 al 10 de enero.
Desde la municipalidad de Ñuñoa, el alcalde Sebastián Sichel anunció acciones legales ante estas medidas, acusando que los dejaron encerrados en sus casas sin poder moverse libremente.
Presentamos recurso de protección y acciones legales por el cierre de calles y veredas que tiene a los Ñuñoinos encerrados en sus casas o sin poder acceder a ellas durante 3 días por el recital de Bad Bunny. Es absurdo como se está administrando el Estadio Nacional… pic.twitter.com/ALrZ70ReSo
— Sebastián Sichel (@sebastiansichel) 9 de enero de 2026
La respuesta de los organizadores fue rápida. El director ejecutivo de Bizarro Entertainment, Daniel Merino, defendió las medidas tomadas y cuestionó el interés de las personas enviadas desde el municipio para colaborar en la actividad.
Alcalde, ¿cómo está? Aprecio su preocupación por los vecinos del Estadio. Como organizadores del concierto, puedo decirle que tuvimos más de 3 reuniones con su equipo, en la Delegación Presidencial, y más que hablar, era una señora que representaba… https://t.co/Yh4M1TyFzi
— Daniel Merino (@IamDonDani) 10 de enero de 2026
La primera de las tres fechas en Chile del «Debí Tirar Más Fotos World Tour» se vivió entre ritmos latinos, homenajes y calles cortadas, donde Santiago disfrutó de una jornada que fusionó fiesta, memoria y pasión juvenil, en un espectáculo que continuará el sábado 10 y domingo 11 de enero en el Estadio Nacional.
Con Información de www.chicureohoy.cl
