La contaminación lumínica genera un impacto que va más allá de afectar el brillo de los cielos nocturnos y complica la observación del universo. Esto es especialmente relevante en Chile, un país destacado en astronomía.
Este fenómeno también interfiere con los hábitos de la fauna silvestre y tiene efectos negativos en la salud de las personas.
Esta preocupación llevó a la implementación de una normativa del Ministerio del Medio Ambiente, que entró en vigor en octubre de 2024, y que contempla su aplicación gradual en todo el país.
La nueva regulación ha recibido 282 denuncias, lo que representa el 70% de las registradas bajo la normativa anterior (401) de 2012, que solo aplicaba a las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo, aunque la Superintendencia de Medio Ambiente también recibía reportes de otras áreas.
Desde la entrada en vigor de la nueva norma, la región Metropolitana ha liderado el número de denuncias (115) en 2024 y este año, seguida por Coquimbo (76) y Antofagasta (20).
Carlos Guerra, doctor en Biología de la Universidad de North Texas y académico de la Universidad de Antofagasta, señala que la luz nocturna artificial causa un daño devastador en aves como la golondrina de mar negra y la garuma.
“Las especies suelen aventurarse en el desierto durante la noche o en la madrugada debido a la radiación solar. A lo largo de millones de años han aprendido a interpretar señales naturales de luz, como el amanecer o la posición de las estrellas. Pero, de repente, aparece el ser humano, iluminando el entorno con luces artificiales que desorientan a aves como la golondrina de mar, que se encuentra en peligro de extinción”, explica este experto en fauna silvestre.
“Miles de ellas mueren desorientadas por la luz artificial nocturna”, añade Guerra.
La superintendenta del Medio Ambiente, Marie Claude Plumer, relaciona el aumento de denuncias con una causa específica: “La nueva norma, que lleva más de un año en vigencia, aborda una problemática que ya era evidente en el país”.
Plumer, quien ocupa su cargo desde 2023 tras acceder mediante el Sistema de Alta Dirección Pública, enfatiza que “la contaminación lumínica es un problema a menudo ignorado, pero que afecta la salud humana, altera ecosistemas y la calidad del cielo nocturno, fundamental para la astronomía y el desarrollo científico”.
“Estamos comprometidos con el cumplimiento de la norma, por lo que fortaleceremos la fiscalización a través de un trabajo preventivo”, añade Plumer.
La normativa regula el alumbrado publicitario, deportivo y ornamental. A partir de octubre de 2026, se ampliará al alumbrado público e industrial.
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Con Información de puranoticia.pnt.cl






