Ciencia chilena descubre hallazgo fundamental en la galaxia Leo T.

Astrónomos chilenos identifican gas molecular en la galaxia Leo T.

Astrónomos chilenos logran detectar por primera vez gas molecular en la galaxia Leo T, un hallazgo clave para entender la formación de estrellas.

Un grupo de astrónomos de Chile hizo historia al detectar monóxido de carbono (CO) en la galaxia enana Leo T, que es la más chiquitita conocida hasta ahora con gas y baja metalicidad. Este descubrimiento, gracias al telescopio Atacama Compact Array (ACA) del observatorio ALMA, nos da pistas únicas sobre cómo se forman las estrellas en ambientes extremos, muy parecidos a los del universo primitivo.

Leo T, que está a un millón de años luz en el borde de la Vía Láctea, fue descubierta en 2007 y ha sido un enigma para los científicos desde entonces. Hasta ahora, no se había detectado gas molecular en ella, algo fundamental para la formación de estrellas. El equipo, liderado por los doctores Vicente Villanueva (U. de Concepción y CATA) y Matías Blaña (U. de Múnich y U. de La Serena), encontró tres nubes moleculares compactas que pesan 5.000 veces más que el Sol, lo que representa solo un 3% del gas total de la galaxia.

El descubrimiento se logró gracias a observaciones con una sensibilidad casi cien veces superior a la normal, revelando incluso una de estas nubes en proceso de ser expulsada de la galaxia, probablemente por vientos estelares.

Gas molecular en condiciones extremas

El monóxido de carbono sirve como un indicador del hidrógeno molecular (H₂), que es la materia prima para formar estrellas. Detectarlo en Leo T ha sido todo un desafío debido a su escaso nivel en ambientes con baja metalicidad. Sin embargo, los investigadores lograron romper esas barreras gracias al poder de observación de ALMA.

El análisis mostró también una alta tasa de conversión entre CO y H₂, lo que sugiere que bastante del gas molecular está «escondido», reforzando la idea de que hasta las galaxias más pequeñas pueden tener procesos activos de formación de estrellas.

Una mirada al universo temprano

Para los astrónomos, Leo T es como un «fósil viviente» del universo primitivo. Su estudio aporta información vital sobre cómo nacieron las primeras estrellas y cómo interactúan las galaxias pequeñas con gigantes como la Vía Láctea.

Esta investigación es parte del proyecto CHIMERA, que busca entender la dinámica y composición del medio interestelar en galaxias de baja masa. En este esfuerzo colaboran instituciones chilenas y extranjeras, con destacados científicos del CATA, como Rodrigo Herrera-Camus, Gaspar Galaz, Mónica Rubio y Michael Fellhauer.

Futuras observaciones y nuevos misterios

El equipo ya está planeando nuevas observaciones con mayor resolución para estudiar mejor la estructura interna de las nubes moleculares detectadas. También han solicitado tiempo en el radiotelescopio VLA para reconstruir la historia orbital de Leo T y han observado con el telescopio APEX para captar emisiones de gas a distintas temperaturas.

El objetivo es averiguar si Leo T aún tiene la capacidad para formar estrellas y cómo su interacción con la Vía Láctea ha influido en su evolución. La combinación de observaciones y simulaciones será clave para desentrañar los secretos de estas galaxias enanas, que son fundamentales para entender la evolución del cosmos.

Con Información de portalmetropolitano.cl

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