
Segundo Informe del Gasto Público en Medicamentos: el Estado cubre solo el 17% del gasto en fármacos, mientras los hogares están asumiendo el 62%.
En Chile, el gasto de bolsillo en medicamentos sigue siendo de los más altos de América Latina, con las familias pagando el 62% del total. Esto es lo que señala el Segundo Informe de Caracterización del Gasto Público en Medicamentos, elaborado por la Escuela de Gobierno UC y la Cámara de la Innovación Farmacéutica (CIF). El estudio también muestra una baja en el gasto estatal y una creciente diferencia en el acceso a la salud en las distintas regiones del país.
El informe, presentado por el investigador Benjamín Ahumada, señala que el gasto en salud representa el 10,5% del PIB, de los cuales solo un 0,46% se destina a medicamentos. En comparación, países como Portugal y España gastan entre un 1,6% y un 1,7% de su PIB en este rubro, es decir, casi tres veces más que Chile.
Esta brecha se refleja un montón en las familias chilenas: el Estado apenas financia el 17% de lo que se gasta en fármacos, mientras que el resto lo asumen los hogares. De esta manera, Chile se mantiene como uno de los países con mayor gasto de bolsillo en medicamentos, solo superado por México.
El estudio también destaca una baja del 2,3% en el gasto público en medicamentos durante 2024, con una disminución más marcada del 7,3% en los servicios de salud, que son los que manejan el 85% de este gasto en el país. Esta caída es notable, ya que las clínicas y hospitales de atención primaria son los que más compran medicamentos públicos.
Las diferencias entre regiones también han aumentado. En 2014, la diferencia de gasto por beneficiario entre servicios de salud era de $67.200; en 2024, subió a $80.000, con extremos que van desde $31.500 en Iquique hasta $112.300 en Magallanes.
Ahumada explicó que, aunque programas como la Ley Ricarte Soto han ayudado a organizar el gasto, no han aumentado realmente los recursos disponibles. Además, gran parte del aumento presupuestario en salud se ha utilizado para cubrir costos operacionales y de infraestructura.
El informe también trata sobre la judicialización del acceso a medicamentos caros, indicando que el gasto reportado por FONASA en 2024 alcanzó los $89.821 millones, cifra comparable al presupuesto total del programa de Drogas Oncológicas No GES y del Programa de Drogas de Alto Costo (DAC).
Durante el panel de análisis —moderado por Mariela Formas, vicepresidenta ejecutiva de la CIF— participaron los senadores Juan Luis Castro y Francisco Chahuán, junto a Anamaria Arriagada, presidenta del Colegio Médico de Chile, y María Elisabeth Guesalaga, presidenta de la Fundación Mujeres por un Lazo.
Mariela Formas, vicepresidenta de la CIF, enfatizó que “el alto gasto de bolsillo en medicamentos en Chile solo es superado por México. Esto sucede porque los fármacos no están incluidos en los planes de salud, tanto públicos como privados, por lo que se necesitan reformas estructurales para integrar la cobertura”.
Formas agregó que “el estudio mide el gasto en medicamentos de uso común y crónico, pero no toma en cuenta los costosos, donde la cobertura financiera es limitada. Mientras tanto, la judicialización sigue creciendo, pero esos recursos no se están utilizando para ampliar la cobertura”.
El senador Juan Luis Castro señaló que el presupuesto 2025 ya ha sobrepasado en un 120% los fondos destinados a sentencias judiciales por medicamentos caros, alcanzando $53.000 millones hasta agosto. “Esto demuestra que el Estado está respondiendo de a uno, sin una política estructural que dé solución a las familias”, subrayó.
El senador Francisco Chahuán destacó la necesidad de fomentar la investigación clínica en el país y de cerrar las brechas regionales, recordando que hay 60 comunas sin farmacias.
Por su parte, María Elisabeth Guesalaga enfatizó la importancia de evaluar las tecnologías sanitarias con un enfoque más amplio, que considere “la rapidez de recuperación y reintegración laboral de los pacientes, además del acceso a tratamientos curativos”.
Finalmente, Anamaria Arriagada, presidenta del Colegio Médico, comentó que los países que han conseguido reducir el gasto de bolsillo “lo han hecho a través de sistemas de seguros o ajustes tributarios, caminos que Chile debería considerar”.
El investigador Benjamín Ahumada cerró diciendo que la fortaleza del sistema chileno radica en la calidad de sus registros de gasto, lo que permite generar evidencia útil para tomar decisiones. “No es suficiente con aumentar recursos: es fundamental dirigir el presupuesto hacia resultados verificables y equitativos. Este informe busca construir un sistema más justo, eficiente y que tenga un impacto real en la vida de las personas”.
Con Información de portalmetropolitano.cl






