La detención de una potente red internacional reveló que un decreto firmado por Nicolás Maduro se ha convertido en la puerta de entrada para los autos robados en Chile.
La desarticulación de la banda “Los Tiguan” en Providencia destapó una compleja operación criminal dedicada al robo de vehículos en la zona oriente de Santiago, cuyo destino final era Venezuela.
Según Reportajes T13, este grupo utilizaba aparatos electrónicos para clonar la señal de las llaves originales mediante el puerto OBD 2, lo que les permitía abrir y encender autos sin dejar huellas visibles. Esto facilitaba su venta en el mercado negro.
El decreto 3788, que está en vigor desde abril de 2019 en Venezuela, permite el ingreso de vehículos de hasta cinco años de antigüedad, lo que ha sido aprovechado por bandas organizadas para introducir autos robados desde Chile con documentos falsos e incluso mediante programas como “Retorno a la Patria”.
El cambio de rumbo: de Bolivia a Venezuela
Según Carabineros, en lo que va del 2025 se han registrado más de 16 mil denuncias por robo de vehículos en el país, lo que se traduce en un promedio de 76 casos diarios. Los modelos más afectados son camionetas Toyota, Mitsubishi y SUVs como Ford Territory y Chevrolet Group.
Tradicionalmente, muchos autos robados en Chile se revendían en Bolivia. Sin embargo, ahora una buena parte está siendo llevada a Venezuela, donde los precios pueden cuadruplicar el valor original en Chile.
Las rutas utilizadas incluyen pasos no habilitados hacia Bolivia o Argentina, que luego se conectan con Brasil y finalmente ingresan al estado venezolano de Bolívar. El exfiscal Luis Toledo mencionó que facciones del Tren de Aragua podrían estar involucradas en esta operación, que además incluye tráfico de armas y drogas.
Declaraciones oficiales
El ministro de Seguridad, Luis Cordero, confirmó el lunes 11 de agosto que el principal tránsito de autos robados detectados por las policías sale por pasos no habilitados hacia Bolivia y Perú, aunque no descartó envíos hacia Venezuela.
“Ya tenemos algunas rutas identificadas relacionadas con la salida de vehículos; conocemos bastante bien las que van hacia Bolivia y estamos colaborando con autoridades bolivianas”, comentó el ministro.
Un negocio que puede escalar
La caída de “Los Tiguan” evidenció que el robo de vehículos en Chile ya no es un problema local, sino una parte de una red criminal que cruza bordes y océanos. Mientras las autoridades intentan bloquear estas rutas, el decreto venezolano sigue vigente, permitiendo que cada auto robado sea una nueva oportunidad para que el crimen organizado internacional expanda su poder e influencia en la región.
Con Información de www.chicureohoy.cl






