La justicia argentina confirmó la condena a cárcel domiciliaria y la inhabilitación para ocupar cargos públicos de por vida.
Este martes 17 de junio, los tribunales argentinos respaldaron la condena contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien deberá cumplir seis años de prisión por corrupción desde su casa, utilizando una pulsera electrónica. Además, se le inhabilitó de por vida para ejercer cargos públicos.
La exmandataria, de 72 años, cumplirá su condena en su departamento de 200 m² en la calle San José 1111, en pleno centro de Buenos Aires. La resolución del tribunal establece que “deberá abstenerse de conductas que perturben la tranquilidad del vecindario”.
La causa por la que fue condenada en 2022 es por irregularidades en la adjudicación de contratos de obras públicas en la provincia de Santa Cruz entre 2003 y 2015, que incluyeron sobreprecios y favoritismo en las licitaciones.
En su defensa, Fernández recordó el intento de magnicidio que sufrió en 2022, un argumento que el tribunal consideró al momento de decidir su reclusión domiciliaria. La resolución judicial de 19 páginas indica que la prisión en casa responde a “la combinación del riesgo para la vida e integridad física de la condenada por el atentado que sufrió, junto con las dificultades para garantizar su seguridad en un penal sin violar derechos constitucionales”.
Reacciones y movilizaciones de apoyo
La expresidenta de centroizquierda ha criticado la parcialidad del fallo, acusando a los jueces de la Corte Suprema de ser “títeres del poder económico”. Su abogado, Gregorio Dalbón, mencionó que la sentencia solo tenía dos salidas: “nulidad o absolución”, y aunque se concretó la condena, consideró la prisión domiciliaria como una “victoria del pueblo”.
Desde que se conoció la resolución, ha habido numerosas manifestaciones en apoyo a Fernández, tanto en diferentes puntos de Argentina como en otras ciudades de Latinoamérica, el Caribe y Norteamérica, donde organizaciones y seguidores la ven como una víctima de “persecución política”.
Esta condena representa un nuevo capítulo en la historia judicial y política de una de las figuras más influyentes del kirchnerismo, con efectos que seguirán generando reacciones tanto en el ámbito judicial como político.
Con Información de www.chicureohoy.cl
