Preocupa el sostenido aumento de casos de sífilis desde 2018 en Chile y el Maule, según especialistas que enfatizan la prevención, el diagnóstico oportuno y la educación sexual.
El aumento de casos de sífilis en Chile, especialmente en la Región del Maule, ha suscitado preocupación entre los profesionales de la salud. Desde 2018, la enfermedad ha mostrado un incremento, afectando sobre todo a jóvenes sexualmente activos. Esto resalta la urgencia de mejorar la educación sexual, las medidas preventivas y el acceso al diagnóstico oportuno.
La sífilis es una infección bacteriana causada por Treponema pallidum, que se transmite principalmente a través del contacto sexual sin protección. El infectólogo del Hospital Regional de Talca (HRT), Dr. Renato Ocampo, indicó que “la manera más frecuente de contagio es el contacto directo con lesiones infecciosas, que generalmente se encuentran en áreas genitales, aunque también pueden aparecer en la boca u otros lugares”.
El especialista agregó que la enfermedad también puede ser transmitida de madre a hijo durante el embarazo, conocido como transmisión vertical. Esto subraya la importancia de un adecuado control prenatal y pruebas tempranas. “Es completamente tratable y curable si se detecta a tiempo, pero puede acarrear serias complicaciones si no se identifica”, advirtió.
Desde el Hospital de Curicó, el infectólogo Dr. Félix Árias señaló que la región ha visto un aumento notable en los últimos años. “El Maule pasó de tener una de las tasas más bajas del país a más de 20 casos por cada 100 mil habitantes”, indicó, reflejando un incremento superior al 50% entre 2018 y 2022. Ambos expertos coinciden en que alrededor del 50% de los casos se concentra en personas de entre 15 y 35 años, siendo más prevalente en hombres.
Entre los principales riesgos de la sífilis está que sus primeros síntomas suelen ser leves o indoloros, lo que provoca retrasos en la consulta médica. “La primera manifestación a menudo es una úlcera indolora, lo que lleva a muchas personas a no buscar atención médica”, señaló el Dr. Ocampo. Sin tratamiento, la infección puede avanzar sin ser detectada y afectar órganos vitales, ocasionando problemas neurológicos, visuales, auditivos o cardiovasculares.
Los especialistas atribuyen en gran medida este aumento a las prácticas sexuales sin protección y a una menor percepción del riesgo de las infecciones de transmisión sexual (ITS). “Ha habido una disminución en el uso del preservativo, especialmente entre los jóvenes”, afirmó el Dr. Árias. En este sentido, recalcan que el uso correcto y constante del preservativo es la herramienta más eficaz para prevenir la sífilis y otras ITS como VIH, gonorrea y hepatitis.
En la red pública, el diagnóstico se efectúa mediante exámenes de sangre disponibles en CESFAM y en unidades especializadas en salud sexual. El tratamiento, en la mayoría de los casos, consiste en la administración de penicilina, un antibiótico altamente efectivo. “Cuanto más precoz sea el diagnóstico, mejores serán los resultados y se evitará la transmisión de la infección”, enfatizó el Dr. Ocampo.
Por último, los especialistas coincidieron en que mantener una conversación abierta sobre salud sexual, informarse y consultar sin miedo son esenciales para frenar el avance de la sífilis. “La prevención es una responsabilidad compartida y una herramienta fundamental para proteger la salud individual y colectiva”, concluyeron.
Con Información de www.diarioelcentro.cl