En mayo del año pasado, se implementó la ley que regula la venta y promoción de cigarrillos electrónicos o vapeadores. Esta legislación tiene como objetivo crear conciencia sobre los riesgos y daños a la salud asociados con el uso de estos productos, además de prohibir su venta a menores de edad.
La normativa abarca tanto los vapeadores con y sin nicotina, así como los líquidos utilizados en la vaporización.
¿Cuáles son los riesgos y daños asociados?
Patricia Matus, doctora y académica del Departamento de Salud Pública de la Universidad de los Andes, explica que los riesgos de los cigarrillos electrónicos son múltiples, tanto si contienen nicotina como si no.
Por otro lado, la experta señala que algunos de los líquidos utilizados para vapear, que son saborizantes, “no han sido sometidos a estudios suficientes para determinar su seguridad en la vía respiratoria”.
“Aunque hay saborizantes permitidos para uso digestivo, ya que la mucosa intestinal ofrece una defensa adecuada, pueden resultar dañinos si se aspiran. Por lo tanto, se desconoce el impacto de muchos estos saborizantes en los pulmones”, aclara Matus.
En 2023, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre los peligros del uso de cigarrillos electrónicos, indicando que liberan sustancias tóxicas y cancerígenas que incrementan el riesgo de enfermedades cardíacas y broncopulmonares. También hay evidencias de que pueden afectar el desarrollo cerebral y causar problemas de aprendizaje en la juventud, según la experta.
Por estas razones, es fundamental prohibir el uso de vapeadores en menores de edad.
Matus también menciona que la exposición durante el embarazo representa un problema: “Las mujeres embarazadas deben evitar este hábito y el fumar pasivamente”.
Los peligros de los saborizantes
La doctora Matus subraya también que los productos de los vaporizadores contienen compuestos que generalmente no están en los cigarrillos, como el propilenglicol, que se ha demostrado que “provoca una reacción irritativa mucho mayor en las vías bronquiales y los pulmones”.
“El propilenglicol y la glicerina son especialmente dañinos, afectando a quienes padecen asma, fibrosis quística o EPOC. Además, al ser sometidos a combustión, pueden liberar compuestos cancerígenos y mutagénicos, como el formaldehído, el acetaldehído y la acroleína, que están prohibidos por sus efectos ambientales”, explica la experta.
Así, Matus enfatiza que “los compuestos producidos durante la combustión del vapeador penetran directamente, facilitando su llegada a las vías respiratorias, los pulmones y el torrente sanguíneo. Por eso son tan peligrosos”.
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Con Información de osornoenlared.cl







