
Con la llegada de las fiestas de fin de año, se dispara el consumo de pan de Pascua, piscos y cenas a deshoras. Todo esto suele traer consigo un aumento de acidez. Para calmarla, muchas personas optan por antiácidos, sin pensar en los riesgos de automedicarse.
¿Qué son los antiácidos? Son medicamentos que ayudan a neutralizar el exceso de ácido en el estómago. En Chile, los más comunes son el hidróxido de magnesio, el de aluminio, el carbonato de calcio y el bicarbonato de sodio. Todos reaccionan con el ácido clorhídrico del estómago, y en el caso de los últimos dos, también liberan dióxido de carbono (CO₂). Aunque proporcionan alivio rápido, su uso prolongado puede ocultar problemas como úlceras o cáncer gástrico, además de afectar la absorción de vitaminas y minerales.
¿Cuáles son los riesgos? Un exceso de magnesio puede causar indigestión; el aluminio, estreñimiento; el calcio, cálculos renales, y el bicarbonato de sodio puede elevar el sodio en sangre, algo que no es recomendable para quienes tienen hipertensión. Además, al producir CO2, puede contribuir a la sensación de gases y hinchazón abdominal.
Disfrutar de las celebraciones con moderación, evitando excesos de grasas y alcohol, y consultar a un médico cuando la acidez se repite más de dos veces a la semana son consejos que ayudan a cuidar nuestra salud digestiva. Automedicarse no es la solución y puede ser un riesgo innecesario.
Las fiestas de fin de año son una oportunidad para compartir con la familia y los amigos, pero también para reflexionar sobre la importancia de cuidar nuestro cuerpo. Sentirse bien no solo depende de un remedio, sino de las decisiones responsables que tomamos cada día para asegurar una mejor calidad de vida.
Adriana Toro, académica Instituto de Ciencias Naturales UDLA Sede Viña del Mar
Con Información de portalmetropolitano.cl






