O´Higgins

Una once saludable: Nutricionistas sugieren equilibrar la tradicional once chilena por sus riesgos nutricionales.


blank


A raíz del elevado consumo de pan blanco y dulces, Claudia Novoa y Julia Pozo, profesionales de Nutrición y Dietética, sugieren una «once» con alimentos frescos, integrales y balanceados, mientras preservan la tradición que caracteriza a los chilenos.

Según la encuesta 5C de Cadem, un 76% de los chilenos disfruta de la «once» diariamente, consolidándola como una costumbre que mezcla tradición, afecto y convivencia familiar. Para el 43% de la población, este momento es clave para la conexión, y suele llevarse a cabo entre las 19:00 y las 20:00 horas.

El estudio también indica que la «once» ha suplantado a la cena para la mayoría: un 78% solo toma once, mientras que un 9% cena y un 13% disfruta de ambas comidas. La nostalgia y la simplicidad predominan en las preferencias: el 31% considera que la «once» más característica de Chile es el té con pan y palta. En cuanto a los tipos de pan, el 67% elige la marraqueta frente al 33% que prefiere la hallulla, y el 64% prefiere té en bolsa. Además, los berlines (47%) son más populares que los calzones rotos (35%) y la mermelada de mora lidera con un 30% de menciones.

Claudia Novoa, jefa de carrera de Nutrición y Dietética en la Universidad de O’Higgins, señala que, a pesar de que la «once» es una práctica profundamente arraigada en la cultura chilena, no siempre es equilibrada nutricionalmente. “Una «once» con pan y palta puede ser parcialmente equilibrada, pero no completamente. Aunque provee carbohidratos y grasas saludables, le faltan proteínas y verduras, indispensables para una dieta sana”, explica.

Novoa también destaca que el pan blanco tradicional, como la marraqueta o la hallulla, tiene un alto índice glicémico, lo que puede elevar rápidamente el azúcar en sangre. “Si la «once» sustituye la cena sin un balance adecuado, pueden aparecer problemas como la pérdida de masa muscular en personas mayores o un mayor riesgo metabólico en adultos. Por ello, sugerimos una «once» más ligera, que incluya yogur y fruta, dejando la cena para alimentos ricos en proteínas y verduras”, agrega.

Por su parte, Julia Pozo, también nutricionista y docente, recomienda combinar diferentes grupos de alimentos para hacer la «once» más saludable. Propone elegir pan integral o moderar las porciones, como media marraqueta o una hallulla delgada. Incluir una fuente de proteína como huevo, quesillo, pollo o legumbres, y verduras frescas como tomate o lechuga añade fibra y micronutrientes. Asimismo, sugiere mantener la palta en porciones adecuadas y optar por bebidas sin azúcar o endulzantes naturales como la stevia. “Siguiendo estas recomendaciones, se puede lograr una «once» más nutritiva, ayudando a controlar el apetito y estabilizar los niveles de glucosa”, sostiene.

Sobre el consumo de alimentos como berlines, completos o churrascos italianos, Julia Pozo enfatiza que, aunque son deliciosos, consumirlos frecuentemente puede ser perjudicial para la salud. “Son productos altos en grasas saturadas y sodio, y bajos en fibra. Muchos contienen carnes procesadas que la OMS clasifica como carcinógenas. Su consumo habitual está relacionado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad y síndrome metabólico”, concluye, recomendando su consumo ocasional.

Respecto al uso de endulzantes, presente en el 57% de la población mientras que solo el 8% utiliza azúcar, Claudia Novoa considera que disminuir el azúcar es positivo, pero advierte que el uso frecuente de endulzantes sin calorías puede perpetuar el anhelo por lo dulce. “Lo ideal es ir acostumbrándose a sabores menos dulces, lo que favorece una relación más saludable con la comida a largo plazo”, destaca.

Ambas profesionales coinciden en que es factible conservar la esencia de la «once» chilena, pero de forma más nutritiva. Una versión equilibrada podría incluir pan integral o marraqueta sin miga, una porción moderada de palta, una fuente de proteína como huevo o legumbres, y verduras frescas. Acompañada de infusiones sin azúcar, esta combinación no solo aporta saciedad, sino que también ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre y mejora el perfil de grasas, promoviendo el bienestar general sin renunciar a una de las tradiciones más apreciadas del país.

Con Información de www.diarioelpulso.cl

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *