El año pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que la tuberculosis ha vuelto a ser la principal causa de muerte en el mundo por enfermedades infecciosas, superando al Covid-19.
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa que se presenta en todos los países. En Chile, se diagnostican anualmente más de 2.500 casos. “Esta enfermedad afecta a millones de personas y genera graves consecuencias tanto sanitarias como sociales y económicas en cada nación. Sin embargo, es curable, y los servicios públicos ofrecen diagnóstico y tratamiento gratuitos para toda la población, sin importar su sistema de salud”, explicó María Victoria Ramírez, docente de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Talca.
Según el Ministerio de Salud (Minsal), en 2023, la tasa de incidencia de tuberculosis en Chile fue de 15,8 casos por 100 mil habitantes, lo que representa un aumento de 1,4 puntos en comparación al año anterior. Esto se traduce en 291 casos adicionales, sumando un total de 2.973 nuevos diagnósticos y 177 recaídas.
Un problema de salud pública
El mensaje del Ministerio este año es que la tuberculosis es un problema de salud pública actual que nunca ha sido erradicado del país, y que, tras la pandemia, se han observado leves incrementos que es necesario controlar y revertir.
En este sentido, Jéssica Zúñiga, docente del Departamento de Ciencias Biomédicas, explicó que el incremento en Chile se debe a dos factores: “Uno está relacionado con que muchos de los nuevos casos corresponden a personas extranjeras, un grupo específico de la población, particularmente aquellos en situación de vulnerabilidad en Santiago”.
La especialista añadió que también ha habido un incremento en las pesquisas. “Esto significa que, al realizar más análisis y de manera más focalizada, hay mayor probabilidad de detectar la enfermedad. Cuantos más exámenes se realicen, mayor será la tasa de detección. Sin embargo, la enfermedad no ha aumentado significativamente entre la población chilena”.
A nivel global, varios factores contribuyen a esta situación. Zúñiga señaló que “la pandemia de Covid-19 interrumpió los exámenes y tratamientos para la tuberculosis, lo que permitió que el agente infeccioso se dispersara entre las poblaciones, resultando en un aumento en la cantidad de análisis y casos después de la pandemia”.
Otro factor que influye en este aumento es el movimiento antivacunas a nivel mundial, especialmente en Estados Unidos, donde las tasas de vacunación contra enfermedades como el sarampión han disminuido drásticamente, lo que ha incrementado el número de muertes por enfermedades previamente controladas. Algo similar ocurre con la tuberculosis”.
Contagio
Aunque los pulmones son el principal órgano afectado, este bacilo, conocido como bacilo de Koch, puede afectar cualquier órgano del cuerpo. Sin tratamiento, puede provocar daños permanentes e incluso la muerte, además de transmitirse a otras personas, por lo cual es crucial un diagnóstico oportuno.
De acuerdo con la campaña 2025 del Minsal, hay personas que, debido a diversas condiciones, presentan un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, como aquellos con sistemas inmunológicos comprometidos (adultos mayores, personas con diabetes mellitus, y personas viviendo con VIH, entre otros), quienes provienen de áreas con altas tasas de incidencia, contactos de pacientes diagnosticados con tuberculosis activa y las personas en situación de calle.
El artículo original se encuentra en Osorno en la Red.
Con Información de osornoenlared.cl