El subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz, anunció el inicio de un sumario para investigar las circunstancias que rodearon el asesinato mediante decapitación de un interno, un acto que aparentemente formó parte de un rito satánico llevado a cabo por su compañero de celda, quien se encontraba en un presunto estado de desequilibrio mental.
Los hechos ocurrieron en el Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) Biobío, lugar al que el funcionario acudió para recopilar información y tomar medidas “rápidas y contundentes”.
“A pesar de que este caso será parte del sumario administrativo dispuesto por la Dirección Regional de Gendarmería, aquí se han seguido los protocolos y Gendarmería ha actuado de manera profesional”, afirmó Muñoz.
“No podemos olvidar que este tipo de eventos son prácticamente inéditos. Hace 40 años no se registraba algo así en algunas de las prisiones de nuestro país”, comentó, resaltando “el compromiso profesional de Gendarmería al implementar las acciones necesarias en este caso y en muchos otros a lo largo del tiempo”.
En relación a la cantidad de vigilantes presentes en el momento del crimen, el subsecretario Muñoz mencionó que “en el espacio de encierro solo había uno, lo cual es habitual, ya que se están implementando medidas de seguridad”.
Sin embargo, durante el desencierro, “había cuatro gendarmes presentes que descubrieron el lugar del hecho y alertaron de inmediato a sus superiores, quienes a su vez informaron al Ministerio Público”.
Muñoz también indicó que el responsable del crimen se encuentra aislado del resto de la población penal “y será el Ministerio Público el encargado de determinar las medidas pertinentes, como un posible traslado”.
Asimismo, reiteró que las autoridades mantienen el control sobre los recintos penitenciarios del país, a pesar de las críticas que han recibido por parte de la oposición hacia el Ministerio y el Gobierno.
“Las cárceles en Chile están bajo la administración de Gendarmería, ninguna prisión está bajo el control de internos”, enfatizó.
El crimen se llevó a cabo en la celda 21 del módulo 42 en el penal Biobío, donde fue encontrado el cuerpo decapitado de un reo identificado como Vincent González Aguirre, un chileno de 27 años, quien fue condenado en 2022 a 15 años de prisión por robo con violencia y tráfico de drogas.
El principal sospechoso es su compañero de celda, Diego Valdés San Martín, de 41 años, condenado en 2022 por homicidio, delito por el cual recibió una condena de 18 años de prisión.
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Con Información de puranoticia.pnt.cl