O´Higgins

Sistema proporcional: una reforma que sigue generando confusión.

Hace unos años, un amplio consenso político permitió la eliminación del viejo sistema binominal, con la promesa de avanzar hacia un modelo más representativo y actual. Sin embargo, hoy, tras acumular experiencia, resulta complicado entender completamente el funcionamiento del actual sistema proporcional.

Como se advirtió en su momento, este mecanismo ha permitido que más parlamentarios sean «arrastrados» por las listas, siendo elegidos con menos votos personales que otros candidatos. Resulta desconcertante para muchos votantes que un postulante con más apoyos quede fuera, mientras que otro con menos logre un escaño.

El sistema proporcional intenta asegurar que cada partido o lista obtenga un número de cargos acorde a su votación total. En teoría, esto se presenta como un enfoque más justo en comparación con un modelo mayoritario, ya que evita la concentración del poder en una sola fuerza y promueve coaliciones, lo que generalmente se asocia con estabilidad y moderación. Sin embargo, hay críticas. A menudo, la conexión entre electores y elegidos se debilita, y el control de las listas por parte de las elites partidarias otorga un poder desproporcionado a los partidos, perjudicando su democracia interna.

Muchos ciudadanos, al hablar del fin del binominal, imaginaron un sistema sencillo en el que el más votado ganara. No obstante, el modelo proporcional directo también presenta sus desafíos. Desde un enfoque práctico, puede obstaculizar la formación de pactos estables y fomentar liderazgos personalistas o «caudillismos», lo que debilita aún más a los partidos y provoca fragmentación e inestabilidad.

Lo cierto es que, guste o no, los partidos son fundamentales en cualquier democracia. Sin ellos, la gobernabilidad sería imposible: ningún gobierno podría negociar individualmente con cada parlamentario ni atender al mismo tiempo los intereses locales y una visión país. Además, un sistema estrictamente mayoritario dejaría sin representación a grupos minoritarios, pero significativos, en instancias como concejos municipales, consejos regionales o el propio Parlamento, donde hoy se eligen representantes bajo este esquema proporcional.

Se trata, sin duda, de un debate complejo y técnico que requiere más que solo cálculos y fórmulas, siendo una reforma urgente.

Luis Fernando González V

Subdirector

El artículo Sistema proporcional: una reforma aún difícil de entender fue publicado originalmente en El Rancagüino.

Con Información de www.elrancaguino.cl

1 Comment

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *