Más de tres años después del asesinato que impactó la región de O’Higgins, la justicia ha emitido una sentencia contra el responsable del femicidio de Camila Ugalde, una joven de 19 años que fue asesinada en diciembre de 2021 en San Vicente de Tagua Tagua.
El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Rancagua condenó a Francisco Javier Ramírez Flores a una pena de presidio perpetuo simple como autor del delito consumado de femicidio.
El acusado, de 25 años, estuvo prófugo tras el descubrimiento de los restos de la víctima en una propiedad de San Vicente, y fue finalmente detenido en septiembre de 2023 en Monte Patria, en la región de Coquimbo. Desde entonces se mantuvo en prisión preventiva mientras avanzaba la investigación.
Durante el juicio, el tribunal aceptó la postura presentada por el Ministerio Público, logrando establecer la responsabilidad penal de Ramírez por el femicidio y la inhumación ilegal del cuerpo. La fiscal jefa de San Vicente de Tagua Tagua, Lorena Morales, señaló que “lo importante es que contábamos solo con pruebas indiciarias y algunas otras evidencias recabadas por el fiscal anterior, Claudio Riobó, y esto permitió acreditar el hecho”.
Morales también resaltó el exhaustivo trabajo de investigación que respaldó la acusación, afirmando que “estamos muy satisfechos porque fue un trabajo minucioso (…) Contamos con pruebas periciales, un informe crimino-dinámico y análisis del Servicio Médico Legal de la Unidad de Derechos Humanos que realizaron estudios arqueológicos, médicos, antropológicos y odontológicos”.
En este proceso, se aplicó por primera vez en la región una circunstancia agravante relacionada con el maltrato psicológico y físico reiterado en el contexto de Violencia Intrafamiliar, una reciente modificación al Código Penal. Morales explicó que la víctima había convivido con el condenado más de un año en el domicilio donde ocurrieron los hechos, en el cual él trabajaba como jinete y cuidador de caballos.
El tribunal detalló en su fallo que “Francisco agredió a (…) tanto verbal como físicamente en más de una ocasión, creando un ciclo de violencia y maltrato que culminó en diciembre con la muerte de (…) en el domicilio mencionado, para luego inhumarla cerca del lugar donde dormían, amarrándola de pies y sepultándola bajo tierra, junto a otras prendas, huesos de animales y basura para ocultar su crimen”.
Finalmente, el tribunal precisó que “es un presidio perpetuo simple ya que la pena comienza en presidio mayor en su grado máximo, es decir, en 15 años y un día”, cerrando así uno de los casos de violencia de género más alarmantes de la zona en los últimos años.
(Imagen referencial)
PURANOTICIA
Con Información de puranoticia.pnt.cl








