El reconocimiento no solo celebró la trayectoria del artista, sino que también brindó un espacio para reflexionar sobre la importancia de preservar la memoria desde un compromiso público.
La Semana del Cine 2025 de la Universidad de O’Higgins (UOH) marcó uno de sus momentos más importantes con la entrega de la Espiga de Oro al documentalista Ignacio Agüero, figura clave del cine chileno contemporáneo. El evento destacó su contribución a la cultura audiovisual y culminó con la proyección de “Carta a mis padres”, una obra que refleja su relación entre creación, memoria y observación del mundo.
Ricardo Carrasco, director del Instituto de Altos Estudios Audiovisuales (IEA), enfatizó que en esta octava edición del premio se reconoce a un creador cuya filmografía ha ampliado las posibilidades del documental en Chile. También resaltó la importancia de acercar a la comunidad universitaria a cineastas de amplia trayectoria como fuente de inspiración en la formación académica y artística en la región.
“Conceder la Espiga de Oro a Ignacio Agüero es validar una forma de entender y realizar cine que invita a la reflexión en toda la comunidad. Su obra plantea preguntas fundamentales sobre la realidad, la memoria y nuestra conexión con el entorno. Tenerlo aquí no solo es un honor, sino también una ocasión para dialogar con una trayectoria que ha ampliado los horizontes del cine chileno”, expresó Carrasco.
El cine y la reflexión
El homenajeado, Ignacio Agüero, manifestó su agradecimiento por recibir la Espiga de Oro de una universidad estatal joven, pero comprometida con la cultura y las artes. Este reconocimiento, entregado durante la Semana del Cine 2025, reafirma la responsabilidad de preservar la memoria, la creatividad y la libertad de pensamiento en un país donde el cine también ha sido un acto de resistencia.
“Este reconocimiento me emociona profundamente porque proviene de una universidad estatal que ha comprendido la relevancia del cine como reflexión. No es un gesto aislado: muestra que nuestras instituciones valoran la memoria y la creación artística. La UOH me otorga esta Espiga de Oro como una invitación a seguir ‘divagando’ con libertad, sin someterme a la dictadura de ningún guion cinematográfico”, comentó el realizador, refiriéndose a su método de exploración y apertura narrativa.
El cineasta concluyó explicando que este enfoque que prioriza la observación, el desenfoque y el diálogo con la realidad se encuentra también en su película “Carta a mis padres”, que cerró la ceremonia y que sintetiza su visión del cine como un “espacio para revelar lo inesperado”.
Con Información de www.diarioelpulso.cl







