Durante meses, la comunidad de La Estrella se preparó y celebró en cada capilla, y finalmente, el 10 de septiembre, con el canto de las mañanitas, una procesión y una ceremonia solemne, honraron a su santo patrono, San Nicolás de Tolentino.
El padre Alejandro Fredes Marchant, párroco del lugar, resaltó que esta celebración marcó el clímax de un proceso que se inició a principios de julio con la peregrinación de la imagen de San Nicolás por las distintas comunidades de la parroquia. «Comenzamos a principios de julio esta peregrinación, donde celebramos la festividad en pequeños grupos. Fueron dos meses de un recorrido, y nuestra fiesta patronal fue el momento central. Fue un evento muy concurrido, donde Dios nos mostró una vez más su amor, y San Nicolás, su fiel servidor, se manifestó como el elegido de Dios”.
A pesar de tener lugar en un día de semana y a mediodía, la misa reunió a numerosos fieles que, con antelación, se organizaron para no perderse esta importante ocasión. “Es una tradición profundamente arraigada en nuestro pueblo; la gente solicita permisos en sus trabajos para asistir”, añadió el párroco. También se destacó la activa presencia de los cuasimodistas, quienes jugaron un papel importante en el homenaje a San Nicolás.
Los asistentes expresaron su felicidad por la visita del Obispo, monseñor Guillermo Vera, quien presidió la eucaristía del 10 de septiembre. Su cercanía con La Estrella siempre es recibida con gran afecto.
La celebración de San Nicolás de Tolentino es una de las festividades religiosas más tradicionales de la comuna, con siglos de historia que unen fe, devoción y vida comunitaria.


Con Información de www.elrancaguino.cl







