San Javier trasladó 14 parras centenarias desde Caliboro al centro urbano como parte de su compromiso con el patrimonio vitivinícola.
En un evento significativo lleno de identidad y memoria colectiva, la Ilustre Municipalidad de San Javier llevó a cabo el traslado de 14 parras de cepa país. Este proceso se realizó desde el sector rural de Caliboro hacia diversas ubicaciones en el área urbana de la comuna.
Estas vinas patrimoniales cuentan con más de 150 años de historia. Fueron cuidadosamente extraídas del reconocido viñedo Caliboro Aventura, situado en la zona del secano interior junto al río Perquilauquén, y replantadas en lugares emblemáticos, como el frente del edificio consistorial.

“Este hito busca fortalecer la iconografía e identidad local. San Javier aspira a ser reconocida como la Capital del Vino Patrimonial. Además, se propone rescatar su paisaje agrícola y su memoria vitivinícola”, indicó el alcalde Jorge Silva Sepúlveda durante la ceremonia.
Las parras son un legado vivo de la tradición vitivinícola en el Valle del Maule. Este traslado forma parte de una estrategia que proyecta a la comuna como ciudad creativa, con la intención de integrarse a la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO, especialmente en el ámbito de la gastronomía y la cultura del vino.
“El traslado no es solo físico, sino simbólico: traemos al centro urbano el alma del campo. Es el legado de generaciones que han forjado nuestra cultura local”, añadió César Opazo, encargado de Patrimonio Municipal.
Con esta acción, San Javier reafirma su compromiso con el rescate patrimonial, acercando el mundo rural a la vida urbana y solidificando su identidad. Esto se logra a través de gestos concretos que conectan el pasado, el presente y el futuro.

Con Información de www.diarioelcentro.cl







