El nuevo presidente de Bolivia es Rodrigo Paz, candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), quien ganó la segunda vuelta de las elecciones con un 54,6% de los votos, superando al exmandatario Jorge «Tuto» Quiroga, que logró un 45,4%.
De este modo, Paz recibió el apoyo de más de 3,3 millones de bolivianos, frente a los casi 2,8 millones que votaron por Tuto Quiroga. Esto se basa en información del Sistema de Recuento Preliminar (Sirepre) del Tribunal Superior Electoral de Bolivia, aunque los resultados pueden variar respecto al conteo oficial final.
Su compañero de fórmula como vicepresidente, Edmand Lara, celebró los resultados y anunció «acciones inmediatas» para «recuperar la economía del país, garantizar el suministro de diésel y gasolina, equilibrar los precios de la canasta familiar y erradicar la corrupción».
«Se inicia una nueva historia, basta de corrupción, basta de injusticia», afirmó durante una intervención en Santa Cruz, antes de dirigirse a La Paz para reunirse con el nuevo líder del país.
Además, hizo un llamado a la «hermandad», a la «unidad y reconciliación» de los bolivianos. «Es tiempo de perdón y de pensar en la patria», señaló ante los medios.
Rodrigo Paz, senador del PDC, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora y sobrino-nieto del exmandatario Víctor Paz Estenssoro, desmintió las predicciones de las encuestas y logró la victoria en la primera vuelta, utilizando un discurso que se distancia tanto del MAS como del conservadurismo de la oposición.
Con su propuesta de ‘capitalismo para todos’, planteó recortes al gasto público, la formalización del empleo, y reformas electorales y constitucionales para atraer inversión privada, descartando la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI), una opción que sí consideraba Tuto Quiroga. También se comprometió a no buscar la reelección.
Este es el primer caso desde la implementación de la segunda vuelta en 2009 en el que unas elecciones llegan a esta instancia en Bolivia, que se desarrolló en un contexto marcado por el fin del ciclo político del Movimiento al Socialismo (MAS), después de casi dos décadas, y una grave crisis, destacando la alarmante escasez de combustible, que se convirtió en el tema central de la campaña.
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Con Información de puranoticia.pnt.cl








