El nuevo protocolo, que comprende un proceso de rehabilitación en cuatro etapas: prequirúrgica, intrahospitalaria, ambulatoria y extrahospitalaria, tiene como objetivo no solo la recuperación física de los pacientes, sino también su bienestar mental y social.
La Dra. Herrera, responsable de su desarrollo, enfatiza que la rehabilitación cardíaca “no solo se centra en el aspecto físico, sino que además impacta directamente en la salud emocional y social de los pacientes, ayudándoles a reintegrarse a su vida con la mayor calidad posible”.
La implementación de este nuevo protocolo posiciona al Hospital de Curicó como un referente en la atención de pacientes con enfermedades cardiovasculares en la región del Maule. Además de mejorar la calidad de vida de los pacientes, este programa ha contribuido a descongestionar el sistema de salud, disminuyendo la necesidad de trasladar casos al Hospital Regional de Talca y otras ciudades aledañas.
Enfoque multidisciplinario
El protocolo de rehabilitación cardíaca se desarrolla de manera multidisciplinaria, involucrando a profesionales de diversas áreas, como kinesiología, nutrición, psiquiatría y medicina. Este enfoque integral garantiza que cada paciente reciba una atención personalizada, adaptada a sus necesidades individuales. La rehabilitación incluye intervenciones que fomentan la actividad física, la mejora de los hábitos de sueño y la autonomía en la vida diaria, con el fin de prevenir futuras complicaciones cardiovasculares.

Mónica Chalud, jefa del servicio de cardiología del Hospital de Curicó, subrayó la relevancia de trabajar en colaboración con Herrera y el equipo de Rehabilitación para establecer un programa que, además de estar respaldado por sólidos fundamentos científicos, posee un profundo componente humano y social.
“Esta es una herramienta terapéutica que ha demostrado contar con una fuerte evidencia científica en la recuperación de pacientes con enfermedades cardiovasculares, como aquellos que han pasado por una cirugía cardíaca, tras un infarto de miocardio o que padecen insuficiencia cardíaca, influenciando significativamente su calidad de vida y su tasa de supervivencia”, afirmó Chalud.
Capacitación
El protocolo también se ha complementado con un programa de capacitación dirigido al personal del Hospital de Curicó, con el fin de garantizar su correcta implementación y seguimiento. Herrera ha liderado varias sesiones formativas para cardiólogos, kinesiólogos y otros especialistas, asegurando que el equipo médico esté completamente familiarizado con los procedimientos y objetivos del nuevo protocolo.
Con la meta de una implementación total para noviembre de 2025, el protocolo de rehabilitación cardíaca del Hospital de Curicó aspira a convertirse en un modelo a seguir en todo el país.
Con Información de www.diarioelcentro.cl