Las manifestaciones más amplias desde 2022 se han extendido por 250 localidades en 27 provincias, con informes de represión, allanamientos a hospitales y reacciones internacionales contundentes.
Las protestas en Irán han dejado al menos 35 personas fallecidas y más de 1.200 detenidos tras diez días de disturbios que han abarcado gran parte del país. Organizaciones de derechos humanos destacan que estas son las movilizaciones más extensas desde 2022.
Según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en EE. UU., el balance incluye 29 manifestantes muertos, cuatro menores y dos miembros de las fuerzas de seguridad. Las protestas se han extendido a 250 localidades en 27 de las 31 provincias, lo que demuestra un descontento de carácter nacional.
Medios iraníes vinculados al gobierno, como la agencia semioficial Fars, han reportado decenas de policías y miembros de la fuerza Basij heridos. Sin embargo, el Gobierno iraní no ha proporcionado un balance oficial ni cifras detalladas sobre la represión.

Investigación en Ilam
El presidente Masoud Pezeshkian ha instruido al Ministerio del Interior a llevar a cabo una “investigación exhaustiva” sobre los acontecimientos en la provincia de Ilam, donde circulan videos en redes sociales que muestran a fuerzas de seguridad disparando a civiles.
La presidencia también admitió un incidente en un hospital de Ilam, donde se vieron imágenes de efectivos antidisturbios ingresando al recinto en busca de manifestantes. Esta acción generó fuertes críticas por parte del Departamento de Estado de EE. UU., que la calificó de “crimen”.
“Entrar a salas médicas, agredir al personal y atacar a heridos es un crimen contra la humanidad. Los hospitales no son campos de batalla”, comentó el organismo en una declaración oficial.
Tensión política y respuesta internacional
El líder supremo, ayatolá Alí Khamenei, advirtió que “los alborotadores deben ser controlados”, endureciendo así la postura del régimen ante las movilizaciones.
Desde Washington, el presidente Donald Trump alertó sobre la posibilidad de intervención de EE. UU. si Irán sigue asesinando a manifestantes pacíficos, lo que provocó una rápida respuesta de Teherán, incluyendo amenazas contra tropas estadounidenses en la región.

Contexto de la crisis
Las protestas actuales recuerdan las manifestaciones de 2022 tras la muerte de Mahsa Amini, aunque analistas consideran que aún no han alcanzado la misma intensidad. La crisis económica, el colapso del rial iraní y el impacto de las sanciones internacionales han incrementado el descontento social.
Las restricciones a la prensa y la falta de información oficial complican la evaluación del alcance real de los disturbios. Sin embargo, los informes indican que las mobilizaciones siguen, a pesar de la represión y las advertencias directas del liderazgo político y religioso.
Con Información de www.diarioelcentro.cl







