Familias, educadores y autoridades celebraron a los nuevos técnicos y profesionales del IP y CFT en cinco emotivas ceremonias en el Teatro Regional Lucho Gatica, donde se destacó el esfuerzo, la perseverancia y los valores fundamentales.
Desde una amplia variedad de carreras técnicas y profesionales, cerca de 900 estudiantes se integran al ámbito laboral desde el Instituto Profesional y Centro de Formación Técnica Santo Tomás, sede Rancagua. A ellos se suman más de un centenar de graduados del convenio de cierre académico con el IP-CFT Los Lagos. Con gran emoción y sentido de logro, la Promoción 2025 recibió oficialmente sus títulos en cinco ceremonias, rodeados de autoridades académicas, docentes, familiares y amigos.
Las ceremonias estuvieron marcadas por discursos que resaltaron el esfuerzo, la perseverancia y el compromiso social que distinguen a la comunidad tomasina. Ana Cecilia Jerez Castillo, Técnico en Odontología mención Higienista Dental, compartió en representación de sus compañeros que el proceso formativo “no fue solo estudiar una carrera, sino aprender a sobrellevar el cansancio, las responsabilidades y los desafíos de la vida”, enfatizando que Santo Tomás “no solo forma profesionales, sino también personas con valores, compromiso y vocación”.
María Inés Medina Solís, de Ingeniería Agrícola, comparó su experiencia académica con el trabajo en el campo, señalando que “la vida, al igual que un cultivo, requiere paciencia, dedicación y planificación”, y resaltó que los valores y aprendizajes obtenidos serán esenciales para enfrentar los desafíos profesionales futuros. María Verónica Palma Morales, Técnico en Administración Logística, destacó que la institución fue un espacio de crecimiento personal, donde “aprendimos contenido, pero también a perseverar y a confiar en nuestras capacidades”.
Catalina Astudillo Carreño, titulada de Psicopedagogía, mencionó que la formación recibida les permitió entender que “la inclusión no es solo un discurso, sino una práctica cotidiana que transforma vidas”, subrayando que el verdadero comienzo está ahora, con la responsabilidad de impactar positivamente en otras vidas.
Reconocimientos Especiales
Catalina Astudillo Carreño fue premiada como la mejor estudiante al obtener el promedio de notas más alto en el Instituto Profesional Santo Tomás Rancagua, mientras que Maximiliano Navarrete Parra, de Preparador Físico, alcanzó el mismo honor en el Centro de Formación Técnica Santo Tomás Rancagua. En cada carrera se reconoció al mejor estudiante, destacando a Monserrat Provoste González en Contabilidad General, quien recibió una beca anual para acceder a capacitaciones otorgadas tradicionalmente por el Consejo Regional del Colegio de Contadores a los titulados tomasinos.
El Premio Rotary Club Machalí, que a partir de este año lleva el nombre “Camila Videla Aliaga” en memoria de quien lo recibió en 2024 y falleció en noviembre pasado, fue concedido a Lorena Manríquez, de la carrera de Psicopedagogía, en apreciación a su compromiso, valores y vocación de servicio. “Me siento muy honrada, y siento que esto le da perpetuidad a la Cami”, expresó recordando a su compañera de trabajos voluntarios.
Asimismo, fue entregado el reconocimiento “Espíritu Los Lagos”, que premia la perseverancia y el talento de los estudiantes de este convenio académico. La distinción fue otorgada a Pamela González, de Técnico en Construcción, quien expresó que el proceso formativo estuvo lleno de cambios y nuevos inicios, afirmando que “este título no solo certifica conocimientos, sino también resiliencia”. En este sentido, agradeció el apoyo brindado por docentes y dejó un mensaje de motivación: “Volver a comenzar no es retroceder, es tener el coraje de volver a creer en uno mismo”.
El rector de la sede, Manuel Olmos Muñoz, subrayó el profundo significado de estas titulaciones, destacando que detrás de cada egresado “hay historias de esfuerzo silencioso, extensas jornadas y decisiones valientes para no renunciar a un sueño”. Reiteró que Santo Tomás busca formar profesionales competentes, pero también personas con ética, responsabilidad social y un fuerte compromiso con su entorno.
Con estas ceremonias, el IP-CFT Santo Tomás Rancagua concluyó un ciclo formativo para la Promoción 2025, reafirmando su misión de contribuir al desarrollo regional mediante la formación de técnicos y profesionales listos para poner sus conocimientos y valores al servicio de la sociedad.
Con Información de www.diarioelpulso.cl







