Durante una jornada de transferencia tecnológica en Chillán, Cristian Alfaro, Subdirector Nacional de Investigación de INIA, destacó que “la principal tecnología desarrollada por INIA en sus programas de mejoramiento genético son las variedades mejoradas o semillas”. Este evento coincidió con el 60 aniversario del Programa de Mejoramiento Genético de Trigo del instituto.
El directivo señaló que a lo largo de seis décadas, INIA ha creado variedades “adaptadas a los distintos requerimientos y necesidades del medio agrícola en Chile”. Los actuales trigos disponibles incluyen variedades panaderas, candeales y triticales, que han sido adaptadas para enfrentar altas temperaturas y la escasez de agua.
Alfaro comentó que los agricultores adquieren estas semillas con la certeza de que obtendrán un rendimiento potencial determinado, y que estas semillas vienen acompañadas de paquetes agronómicos que incluyen recomendaciones sobre fertilización, manejo de enfermedades y riego.
Nuevas variedades, nuevos retos
Iván Matus, investigador del Programa de Mejoramiento Genético de Trigo de Primavera de INIA, explicó que las nuevas variedades están diseñadas para satisfacer las expectativas de calidad tanto de la industria molinera como de la panadera, al mismo tiempo que cumplen con las necesidades de altos rendimientos para los agricultores. Agregó que estos retos se han ampliado a causa de las variaciones climáticas, lo que ha llevado al desarrollo de una nueva variedad resiliente al cambio climático, con tolerancia al estrés hídrico y un uso más eficiente del agua.
En cuanto a las técnicas de mejoramiento, Matus enfatizó que en INIA “no utilizamos transgenia ni ninguna tecnología molecular”, sino que se basan en lo que él describió como “combinaciones de dos padres”. Este proceso involucra a dos variedades de trigo que son evaluadas en condiciones extremas de sequía y calor, combinándose a lo largo de varios años, en los cuales se seleccionan características fisiológicas, de calidad y respuesta a enfermedades, para finalmente obtener el producto final. Matus presentó la nueva variedad de trigo primaveral llamada “Anken” en el día de campo en Chillán.
20 años para crear una variedad
El mejorador de trigos de INIA explicó que la obtención de una nueva variedad implica cumplir múltiples requisitos, que van desde la selección de características hasta pruebas de campo a lo largo de varias temporadas. En el caso de la variedad Anken, Matus informó que ya hace 20 años se habían observado señales de disminución de precipitaciones y aumento de temperaturas, lo que motivó el inicio de las primeras evaluaciones.
El investigador de INIA Quilamapu destacó la importancia de generar continuamente nuevas variedades, advirtiendo que, de no hacerlo, los agricultores tendrían que recurrir a variedades antiguas, que ofrecen “una productividad 50% a 60% menor que las actuales”, además de ser de calidad inferior, lo que afectaría los ingresos de los productores y la calidad de las harinas y del pan.
Iván Matus también resaltó que las variedades actuales requieren menos productos químicos. El equipo de INIA se encuentra trabajando para desarrollar trigos que necesiten menos nitrógeno, agua y pesticidas, en un compromiso con la sustentabilidad y sostenibilidad de la producción de trigo en Chile.
Alta calidad de las pastas chilenas
Desde la perspectiva de la industria de pastas, el subgerente agrícola de Tresmontes-Lucchetti, Pedro Pablo Lagos, subrayó que uno de los principales desafíos son los eventos climáticos extremos. “Esta situación nos obliga a acercarnos más hacia la investigación y al campo, y a incentivar a los agricultores a adoptar prácticas agrícolas sostenibles, para tener un campo más resiliente”, explicó.
Lagos destacó el acuerdo público-privado de 36 años con INIA, al que calificó como “fundamental para contar con material genético adaptado a diversas realidades”. Añadió que las últimas variedades de trigos candeales ofrecen mejores rendimientos y resistencia a enfermedades, lo que brinda al agricultor “un cultivo rentable, sostenible y de alta calidad, utilizado en la fabricación de nuestras pastas”. También enfatizó que las pastas producidas son “altas en proteínas y con características que nos permiten competir en calidad con pastas de Italia y otros países”.
Día de campo
Cerca de un centenar de productores participaron en el día de campo que INIA Quilamapu organizó para celebrar los 60 años de su Programa de Mejoramiento Genético de Trigo. La actividad abarcó temas como sustentabilidad, producción de variedades, calidad y enfermedades que pueden afectar a los cultivos. Las presentaciones estuvieron a cargo de los investigadores de INIA Iván Matus, Dalma Castillo y Claudio Jobet, junto a miembros del Centro de Fenómica de la Universidad de Talca, así como académicos invitados como Amor Yahyaoui de Túnez y Julio Huerta de INIFAP México.
Con Información de elmauleinforma.cl