“Nos sentimos sitiados. Esa es la palabra”, comentó Juana Aranda, presidenta de la Junta de Vecinos Guillermo Mann y Rosita Renard, y parte del COSOC, respecto a la situación que enfrentan los barrios cercanos al Estadio Nacional.
El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, presentó un segundo recurso de protección, junto a vecinos y distintas organizaciones, para defender el derecho al libre tránsito, la propiedad y una vida tranquila de quienes viven alrededor del estadio, ante los frecuentes cierres de calles y demás problemas provocados por eventos masivos.
El alcalde explicó que esta medida legal es una respuesta a una situación que ha ido en aumento, volviéndose insostenible. “Estamos indignados y muy molestos. El Estadio Nacional pasó de ser algo bueno para Ñuñoa a convertirse en un lugar de abusos. En los últimos dos meses han habido casi nueve eventos con más de 50 mil asistentes, cuadruplicando el número de espectáculos y haciendo imposible que los vecinos vivan tranquilos”, aseguró.
En este sentido, Sichel aclaró que el recurso no se centra en un evento específico, sino en cómo se están manejando estos espectáculos en el estadio. “Lo que buscamos es que nunca más se cierren las calles, que nunca más se vulneren los derechos de los vecinos, y que ninguna empresa privada o autoridad decida quién puede entrar o salir de su propia casa”, afirmó.
El alcalde agregó que el municipio ha buscado soluciones administrativas y de coordinación sin éxito. “El Estado central, dueño del estadio, no nos escucha. Nuestra opinión como municipio se ignora. Por eso recurrimos a la justicia, para que se respete la Constitución y la ley”, expresó.
Esta acción legal cuenta con el respaldo de vecinos que se han visto afectados, quienes han denunciado restricciones en su movilidad, desvíos del transporte público, ruido hasta tarde, fuegos artificiales, comercio informal y problemas de seguridad.
José Díaz, vecino de la zona, contó que “tenemos un montón de responsabilidades y ninguno de nuestros derechos. Pagamos contribuciones millonarias y, cuando hay conciertos, tenemos que encerrarnos en nuestras casas durante días. Esto es un abuso total”.
Por su parte, Juana Aranda, presidenta de la Junta de Vecinos Guillermo Mann y Rosita Renard, fue clara al narrar la realidad de los barrios cercanos al estadio.“Nos sentimos sitiados. Esa es la palabra. No podemos salir de nuestras casas, tenemos que luchar para entrar a nuestro propio hogar y los cierres pueden durar días. Nos encierran”, aseguró.
Aranda agregó que “la capacidad del estadio no ha cambiado, pero hoy se cierran calles como nunca antes. Se prometió un gran parque y espacios abiertos para Ñuñoa, pero la realidad es que estamos afuera y todo está cerrado”.
Desde el municipio aclararon que no están en contra de los eventos, pero exigen regulación, planificación y responsabilidad, además de que toda la gestión de seguridad y operación se realice dentro del recinto, sin trasladar los costos a los vecinos y al municipio.
“La justicia tiene que poner límites. No se puede seguir usando los barrios como zona de seguridad ni tratar a los vecinos como rehenes en sus propias casas”, concluyó el alcalde Sichel.
Con Información de portalmetropolitano.cl








