En la actualidad, gestionar nuestras finanzas personales no es un privilegio exclusivo de expertos financieros o banqueros con traje y corbata. ¡Para nada, queridas lectoras! La tecnología nos brinda herramientas accesibles que facilitan la comprensión y mejora de nuestras finanzas sin complicaciones. Desde aplicaciones financieras hasta sitios educativos, las opciones digitales están a nuestra disposición; solo necesitamos un pequeño impulso para empezar a utilizarlas. A continuación, comparto tres pasos prácticos para comenzar:
1. Controla tu dinero: Si alguna vez te has preguntado adónde fue ese billete de $10.000 que tenías hace solo dos días o cómo es posible que ya estés cuidando las monedas a mitad de mes, no estás sola. La realidad es que a menudo el dinero se va en gastos pequeños e imprevistos.
Para evitar este “misterio financiero”, puedes utilizar aplicaciones como Fintonic. Esta app española te ayudará a organizar tus finanzas, permitiéndote ver con claridad cuánto gastas en categorías como “comida rápida” o “compras impulsivas”. Con gráficos y categorías fáciles de entender, tendrás una visión clara de tus hábitos de gasto, lo que te permitirá tomar decisiones más informadas sin estrés. Y si prefieres no usar aplicaciones, siempre puedes recurrir a una planilla de Excel. Un consejo: utiliza estas herramientas durante un mes completo y analiza los resultados.
2. Ahorrar sin dificultad: Ahorrar es uno de los hábitos financieros más valiosos, pero, seamos sinceras, a veces resulta desafiante. Nos fijamos la meta de ahorrar $50.000 al mes y, entre emergencias y compras imprevistas, el ahorro se esfuma. Para ayudar con esto, existen herramientas que facilitan el ahorro automático, como los PAC en los bancos. Estas plataformas están diseñadas para ayudarte a ahorrar de forma gradual y casi sin darte cuenta. Por ejemplo, el Banco Estado te permite ahorrar desde $3.000 mensuales a través de su Ahorro Programado. También puedes usar la app Mercado Pago para abrir una cuenta e iniciar tus inversiones sin un monto mínimo, lo que significa que puedes comenzar invirtiendo $300 sin problemas.
3. Aprende a invertir sin temor: Muchas mujeres piensan que invertir es complicado y que solo es para quienes tienen grandes sumas de dinero. Sin embargo, hoy en día hay plataformas que permiten comenzar a invertir con pequeñas cantidades y que te enseñan a hacerlo de forma segura. Si siempre has sentido un poco de temor al invertir, puedes empezar de a poco y experimentar.
Las finanzas digitales no son simplemente una tendencia; son herramientas reales que empoderan a las mujeres, dándonos la capacidad de decidir, planificar y proyectar nuestro dinero para alcanzar nuestros sueños, metas y aspiraciones. Ya no necesitamos depender de los consejos de otros o esperar a que alguien nos explique cómo administrar el dinero; ahora podemos hacerlo nosotras mismas.
Aprender a nuestra manera, tomar el control y planificar un futuro seguro.
Empoderarnos financieramente no significa solo “tener dinero”. Implica tener el poder de decidir, vivir sin preocupaciones constantes por el dinero y construir gradualmente una estabilidad que nos permita enfocarnos en lo que realmente importa. Y la tecnología se convierte en nuestra aliada en este camino, una herramienta accesible que nos invita a utilizarla sin miedo ni vergüenza.
Con Información de www.diarioelcentro.cl