Por Cristian Álvarez
Este sábado, en distintos lugares de Santiago, el Partido por la Democracia (PPD) y el Frente Amplio se juntaron en sus instancias superiores para evaluar su situación política y discutir sus alianzas a futuro. Desde el PPD, fundado por el ex presidente Ricardo Lagos, reafirmaron su intención de priorizar alianzas con otros partidos de centro-izquierda, como lo hicieron recientemente con el Partido Socialista. En cambio, el Frente Amplio, donde milita el actual presidente Gabriel Boric, enfatizó su compromiso de no fomentar exclusiones y de ser una oposición constructiva al futuro Gobierno de José Antonio Kast. A la vez, se fortalece el acuerdo administrativo entre el Socialismo Democrático y Chile Vamos en el Poder Legislativo.
Aunque están empezando a separarse, lo primero que quieren hacer es conversar con sus bases y representantes para luego decidir en sus instancias internas. Con sus decisiones claras, tendrán que definir el camino a seguir, tanto hacia adentro con sus militantes, como hacia afuera buscando potenciales aliados. Estos partidos han tenido una relación casi forzada durante los últimos cuatro años, que llegará a su fin el próximo marzo. Por eso, es fundamental saber qué futuro les espera y qué rumbo van a tomar. Este sábado, PPD y Frente Amplio, ambos referentes del oficialismo, se reunieron para evaluar sus futuros políticos y sus alianzas a corto plazo.
Empecemos con el PPD, que fue fundado por Ricardo Lagos en 1987. En la sede del Parlamento en Santiago, varios de sus referentes históricos, como Sergio Bitar, Guido Girardi y Carolina Tohá, quien fue homenajeada en esta oportunidad, participaron del Consejo General. Allí analizaron los resultados electorales del año pasado, que al menos les aseguraron seguir existiendo legalmente, sus relaciones con el actual Gobierno y con sus aliados de los últimos casi cuatro años. En su discurso, el presidente del PPD, Jaime Quintana, no ocultó las diferencias con los otros partidos más a la izquierda del oficialismo, que se han acentuado por los reclamos tras la sentencia del caso del diputado electo Gustavo Gatica, lo que les llevó a priorizar nuevamente las alianzas con sectores más moderados. “La prioridad debe estar en definir un camino conjunto con quienes compartimos mayores afinidades; en nuestro caso, los partidos del Socialismo Democrático. Luego, iremos coordinando y acercándonos a las demás fuerzas de la centroizquierda. Las diferencias con nuestros aliados de gobierno son evidentes, no solo en el reclamo por haber supuestamente contribuido a la sentencia que dejó sin sanción al funcionario responsable de lo que le ocurrió a Gustavo Gatica, sino también por el tono en que han reaccionado ante los primeros nombramientos del futuro gobierno”, declaró.
En un punto de prensa, el actual senador por la Región de La Araucanía reconoció que el Frente Amplio y el Partido Comunista, al igual que ellos, tienen todo el derecho de llevar adelante sus propios encuentros: “Desde luego, valoramos que cada partido realice sus reflexiones. Lo dijimos en nuestra reunión: nuestro respaldo al Presidente Boric es hasta el último día, pero ahora estamos en otro escenario. El país nos ha puesto en la oposición, donde debemos ser responsables y vigilantes, pero también reflexionar sobre lo que fue este proceso”, agregó.
Mientras tanto, en la sede nacional de la Central Unitaria de Trabajadores, el Frente Amplio se reunió en su Comité Central para conversar sobre su actuación en los últimos meses y qué quieren impulsar a futuro. Esta fue su primera reunión del año. Cerca de las 2 de la tarde, su presidenta, Constanza Martínez, comentó los objetivos del encuentro, enfatizando la importancia de definir qué tipo de oposición van a ser. “Vamos a ser una oposición de diálogo en los temas necesarios para mejorar la calidad de vida, pero implacables ante cualquier retroceso, como lo que ya estamos viendo en algunas medidas propuestas. También trabajaremos en nuestra política de alianzas para construir un partido más fuerte y una herramienta para las transformaciones que necesita nuestro país”, afirmó. Asimismo, respecto a la polémica reunión del PS con varios partidos de su sector (incluida la DC, pero sin el Frente Amplio), Martínez minimizó la exclusión, destacando que cada partido puede reunirse con quien desee, siempre y cuando no se excluya a nadie.
Desde la oposición de derecha, representada en Chile Vamos, también están atentos a estos movimientos en el oficialismo. El diputado RN Frank Sauerbaum destacó la necesidad de un acuerdo administrativo con el Socialismo Democrático para tener control en las mesas del Poder Legislativo y en las comisiones parlamentarias: “El socialismo democrático tiene un proyecto político muy distinto al del Frente Amplio y el Partido Comunista, que representan una extrema izquierda intransigente. Me alegra que haya conversaciones para avanzar en un pacto administrativo que brinde estabilidad en ambas cámaras y generar acuerdos en beneficio de los chilenos. Cuando la clase política de los 90 fue capaz de dialogar, Chile progresó y disminuyó la pobreza”, aseguró. Ambos bloques también buscan incorporar al Partido de La Gente en sus estrategias políticas, y tras un fallo del TRICEL, lograron retener una diputación electa en la Región del Maule, la cual había sido impugnada por la UDI, pero finalmente se desestimó el reclamo.
Con Información de radioportales.cl







