Un estudio académico advierte que esta sustancia ya está circulando en el mercado negro, con precios establecidos y mezclada con otras drogas.
La investigación de la PDI sobre el fentanilo en Chile encendió una alarma respecto a la llegada de esta sustancia al mercado ilegal nacional.
El estudio fue realizado por los comisarios Felipe Rojas, Carolina Maliqueo y Verónica Lastra en la Academia Superior de Estudios Policiales, con el fin de anticipar situaciones delictuales emergentes relacionadas con drogas sintéticas de alto poder adictivo.
El trabajo académico analizó información institucional recopilada entre 2019 y julio de 2024, periodo en que se registraron 56 casos policiales asociados al fentanilo. Además, se realizaron entrevistas a funcionarios policiales, lo que permitió detectar patrones de comercialización, rangos de precios y perfiles de quienes están en la distribución.
El fentanilo es un opioide que se usa legalmente como analgésico y anestésico en procedimientos médicos. Sin embargo, en los últimos años ha comenzado a circular de manera irregular, luego de robos en centros de salud. Aunque su presencia aún es menor en comparación con otras drogas sintéticas como el éxtasis o la ketamina, los investigadores advierten que su rápida capacidad de generar dependencia lo convierte en una amenaza latente.
Perfiles y precios del mercado negro
Según la investigación de la PDI sobre el fentanilo en Chile, hay dos perfiles principales relacionados con su venta. El primero es de hombres, en su mayoría chilenos, con bajo nivel de escolaridad y asociados al microtráfico barrial o a redes de comercialización más grandes.
El segundo grupo está conformado mayormente por mujeres con formación técnica o profesional, quienes accedieron a la sustancia desde centros de salud donde trabajaban.
El estudio también detectó participación de ciudadanos extranjeros —principalmente colombianos, dominicanos, argentinos y paraguayos— involucrados en labores logísticas y de internación.
En cuanto a los precios, la presentación más común es la ampolla, formato de uso clínico, que se vende en torno a los 40.000 pesos.
Las jeringas prerrellenadas se comercializan entre 20.000 y 25.000 pesos, incluso en lugares informales como barberías. Además, se advierte que el fentanilo ya se mezcla con otras drogas para acelerar la adicción.
Desde la Policía de Investigaciones destacan que el fenómeno aún es incipiente, pero subrayan que Chile está en un momento clave para adelantarse y contener su expansión.
Con Información de www.chicureohoy.cl








