Los pacientes con cáncer de pulmón que se atienden por el sistema de salud público están enfrentando una situación muy complicada. De acuerdo a lo que denuncia la Fundación Chilena de Cáncer Pulmonar, estas personas que tienen mutaciones genéticas como EGFR, ALK+ y ROS1 no estarían recibiendo sus tratamientos debido a un quiebre en el stock de medicamentos específicos.
La presidenta de la fundación, Lyli Mikkelsen, quien convive con cáncer pulmonar desde 2020 —actualmente en etapa 4—, se atiende en la red pública de salud.
En una conversación con Chicureo Hoy, contó que al principio le dijeron que su expectativa de vida era de solo ocho semanas y que no había tratamiento para su situación. Sin embargo, decidió hacer su caso público y buscar alternativas.
Paralelamente, Lyli presentó un Recurso de Protección contra el Estado de Chile, al enterarse de que existía un medicamento que podría ayudarla, pero que era inaccesible por su alto costo.
Quiebre de stock
Desde 2023, han comenzado los problemas con el stock de algunos medicamentos, que fueron aumentando con el tiempo. “Desde diciembre tenemos cinco hospitales que no tienen tratamientos para nuestros tipos de cáncer”, explicó.
“Esos medicamentos permiten a los pacientes en etapa 4 vivir más tiempo, incluso años, pudiendo disfrutar de una vida normal, sin depender de oxígeno. Pero si dejan de tratarse, pueden morir en pocas semanas. Así de grave es”, agregó Lyli.
Actualmente, en la fundación hay cerca de 40 pacientes afectados por la falta de medicamentos, y en 2025 ya se registraron cinco fallecidos.
Según cuenta, han intentado comunicarse con las autoridades, pero no han recibido respuestas satisfactorias. El mecanismo de Drogas Oncológicas de Alto Costo (DAC), que se implementó en 2019 durante el segundo mandato de Sebastián Piñera, ya no está funcionando como antes, complicando el acceso a los medicamentos necesarios.
Es importante mencionar que los medicamentos de alto costo que forman parte del programa DAC no están cubiertos por la Ley Ricarte Soto ni por las Garantías Explícitas en Salud (GES).
Lyli argumenta que el Ministerio de Salud ahora, a través de un sistema de licitaciones, ofrece un tratamiento estándar que no considera las distintas mutaciones genéticas del cáncer de pulmón.
“Es un gran error. Cada paciente requiere un tratamiento específico, no el más barato. Esto afecta la progresión de la enfermedad y puede llevar a la muerte, porque no reciben lo que realmente necesitan”, sostiene.
Tratamientos de alto costo
No obstante, las opciones de tratamiento privado son una carga financiera insostenible para muchos pacientes.
Lyli ejemplifica que en su momento necesitó un fármaco que no formaba parte del catálogo DAC, por lo que tuvo que costearlo por su cuenta, desembolsando seis millones de pesos cada 28 días. En total, su tratamiento durante un año y poco más le costó cerca de 90 millones de pesos.
A pesar de que luego el medicamento fue incluido en la lista, ahora está en la preocupación de qué pasará si más adelante necesita otro.
“Si desarrollo resistencia a ese medicamento, no tendré acceso a la siguiente opción porque el Ministerio de Salud dice que es muy caro”, reclamó.
Según la presidenta de la fundación, esto es un problema multifacético. Hay pacientes para quienes interrumpir su tratamiento es fatal. Otros podrían vivir mucho más tiempo si tuvieran acceso al catálogo completo de medicación.
“Por ejemplo, actualmente estoy usando un segundo medicamento, pero si genero resistencia, mi única alternativa es quimioterapia hasta morir o usar un fármaco que cuesta $200.000 más que el que uso ahora, pero el Ministerio de Salud lo excluyó, y hay pacientes que ya han muerto por eso, porque ya no hay opciones de tratamiento, aunque en la ciencia y en Chile sí existen”, detalló.
Urgencia de prevenir y eliminar mitos
Finalmente, Lyli Mikkelsen destacó la importancia de contar con un diagnóstico y tratamiento rápido para el cáncer de pulmón.
Asimismo, subrayó que aunque esta enfermedad se asocia a fumadores, no es la principal causa en pacientes con alteraciones genéticas que requieren medicamentos oncológicos de alto costo.
De hecho, señala que la mayoría de los diagnosticados son mujeres menores de 40 años que han estado expuestas a smog, contaminación o que han sido fumadoras pasivas.
Así, pide que los pacientes tengan la opción de vivir con esta enfermedad como cualquier otra afección crónica, pero “si el Estado no lo entiende y solo interviene cuando ya es tarde, siempre tendremos cifras elevadas de fallecidos”.
“Cuando el cáncer de pulmón se detecta rápidamente y se proporciona el tratamiento adecuado, se puede vivir mejor que antes del diagnóstico. Pero estamos siempre en la etapa final del cáncer, no estamos previniendo”, concluyó.
Con Información de www.chicureohoy.cl








