La osteoporosis es una condición que provoca el debilitamiento de los huesos, haciéndolos más frágiles y aumentando el riesgo de fracturas. A menudo se le llama «la enfermedad silenciosa» porque no presenta síntomas evidentes. Aunque las fracturas pueden ocurrir en cualquier hueso, son más comunes en muñecas, caderas y vértebras y, frecuentemente, se producen por caídas en el hogar sin un trauma significativo.
En el marco del Día Mundial de la Osteoporosis, que se celebra cada 20 de octubre, la doctora Claudia Campusano, endocrinóloga y presidenta de la Sociedad Chilena de Endocrinología y Diabetes (SOCHED), enfatizó que varios factores de riesgo como la genética, la edad, el uso de ciertos medicamentos (como los corticoides), la presencia de enfermedades inflamatorias y la diabetes pueden aumentar la probabilidad de desarrollar osteoporosis. Por ello, la prevención y la realización de pruebas como la densitometría ósea, que evalúa la densidad ósea mediante imágenes, son esenciales.
La especialista recomendó que las mujeres sanas deben realizarse una densitometría a los 65 años como examen preventivo. Sin embargo, si hay antecedentes familiares de fracturas, se aconseja hacerse este examen a los 50 años. También indicó que, si un individuo mayor de 50 años sufre una fractura por un accidente menor, debe someterse a una densitometría para evaluar su riesgo. En cuanto a los hombres, se sugiere llevar a cabo una evaluación preventiva a los 70 años, o antes si presentan factores de riesgo o antecedentes familiares de osteoporosis o fracturas de cadera.
En cuanto a la adherencia al tratamiento, se destacó que las mujeres son más propensas a desarrollar osteoporosis, especialmente durante la menopausia, donde la disminución de los niveles de estrógeno actúa como un factor de riesgo. La doctora Campusano señaló que el riesgo de fractura aumenta durante este período, y que el calcio, la vitamina D y la terapia hormonal pueden ofrecer protección.
Además, enfatizó la importancia de recibir tratamiento integral y específico para prevenir futuras fracturas en caso de sufrir alguna fractura osteoporótica que requiera cirugía. La adherencia al tratamiento es crucial, ya que los tratamientos para la osteoporosis suelen prolongarse; un enfoque más cómodo puede mejorar la adherencia al mismo.
Con motivo de esta conmemoración, la Dra. Campusano recordó que la osteoporosis se puede considerar una enfermedad pediátrica con repercusiones geriátricas, subrayando la importancia de una nutrición adecuada y hábitos saludables desde la infancia. “Si no se forma un esqueleto sano durante la niñez y la adolescencia, se corre el riesgo de tener una vejez más frágil”, afirmó.
La detección precoz de fracturas por fragilidad y su tratamiento son fundamentales, ya que el retraso en el tratamiento puede causar complicaciones y afectar los resultados del mismo. Adicionalmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que, debido al crecimiento y envejecimiento de la población, el número de personas que sufren fracturas anualmente ha ido en aumento.
De acuerdo con el Estudio de la Carga Mundial de Morbilidad, la incidencia absoluta, la prevalencia y los años vividos con discapacidad por fracturas han crecido notablemente entre 1990 y 2019, con tasas de incidencia más altas en los grupos de mayor edad, donde la mayoría de las fracturas se deben a la fragilidad ósea. Este aumento ha estado asociado con un incremento en los costos de atención médica a nivel global.
Con Información de hoysantiago.cl