
Desde su publicación, hay 24 meses para que las organizaciones, tanto públicas como privadas, se adapten y cumplan con la normativa.
La nueva Ley de Protección de Datos Personales en Chile marca un cambio significativo en cómo las instituciones, tanto estatales como privadas, manejan la información. Este marco regulatorio, al alinearse con estándares internacionales como el GDPR de Europa, introduce exigencias técnicas y legales que representan un desafío para todos, desde grandes empresas hasta pymes.
Según Andrés Corón, gerente de Ciberseguridad de Entelgy Chile, el cambio más importante es cultural: «El cumplimiento no depende solo de áreas técnicas o legales. La dirección tiene que entender que esta ley cambia estructuralmente cómo se manejan los datos personales. Si la alta dirección no se involucra, será complicado lograr un cumplimiento efectivo”.
El profesional de la multinacional española, que lleva más de quince años en Chile, señala que el primer paso es integrar la protección de datos desde el diseño de los procesos. “Esto implica evaluar los riesgos antes de trabajar con cualquier información, recolectar solo lo que se necesita y aplicar medidas como cifrado, seudonimización y controles de acceso”.
Otro punto clave es estar preparados ante incidentes de seguridad. La nueva normativa exige notificar cualquier vulneración a la Agencia de Protección de Datos Personales, lo que implica que las organizaciones deben tener protocolos claros para detectar, responder y comunicarse. “No se puede solo reaccionar; las empresas deben tener planes establecidos y equipos entrenados para actuar altiro”, acota.
Además, la ley introduce la figura del Delegado de Protección de Datos (DPO), un profesional que se encargará de supervisar el cumplimiento normativo y asesorar a las empresas. “Es un rol fundamental, ya que esta persona no solo debe tener conocimientos legales y técnicos, sino también capacidad para comunicar y alinear a toda la organización”, explica el ingeniero.
Soluciones de mercado
En este contexto, Entelgy Chile ha creado una oferta integral para apoyar a las instituciones en su proceso de adaptación. La compañía combina asesoría legal, en colaboración con la firma AltLegal, especializada en derecho digital, junto con consultoría en ciberseguridad y soluciones tecnológicas, como la plataforma BigID, que permite identificar, clasificar y automatizar la gestión de datos personales.
“Ofrecemos una visión 360: apoyo normativo, guía en buenas prácticas y herramientas para gestionar la información de manera segura y eficiente. La idea es que las organizaciones, además de cumplir con la ley, generen confianza con sus usuarios”, expone Corón.
El profesional advierte que sectores más vulnerables a brechas de datos en Chile, como salud, finanzas, retail y telecomunicaciones, deben avanzar rápido en este proceso. De lo contrario, se arriesgan a sanciones que pueden alcanzar las 20.000 UTM y a un daño reputacional difícil de revertir.
Mirando hacia el futuro, Corón menciona que la regulación tendrá que adaptarse al impacto de la inteligencia artificial en el manejo de datos personales, exigiendo mayor transparencia y ética en el uso de información sensible. “Cumplir con la ley es solo el inicio, el verdadero desafío será construir una cultura de protección de datos y ciberseguridad que crezca al mismo ritmo que la tecnología”.
Con Información de portalmetropolitano.cl







