Antes de enfrentar incendios forestales, es fundamental prevenirlos o, al menos, adelantarse a los focos de combustión más críticos en montes y bosques.
Gracias al apoyo del Gobierno Regional mediante el financiamiento de un proyecto del Fondo de Innovación para la Competitividad, se desarrolló un modelo de combustibles utilizando radares, lo que permite anticiparse a posibles brotes de fuego y minimizar los riesgos de combustión en las áreas forestales.
El gobernador regional del Maule, Pedro Alvarez-Salamanca, señaló que “la iniciativa no solo es valiosa por su capacidad para prevenir incendios, sino también porque ha sido realizada por investigadores de la región, en este caso, de la UCM”.
“Es positivo que las propuestas y buenas ideas originadas en el Maule permanezcan en la región. Posteriormente, podremos transferir esta experiencia a las regiones vecinas”, enfatizó.
El Dr. Antonio Cabrera, investigador de la Universidad Católica del Maule y académico del Centro de Investigación de Estudios Avanzados del Maule, destacó que, a través de un proyecto FIC, se ha logrado un avance significativo en la gestión de incendios forestales en la región.
“Hemos desarrollado un modelo que permite actualizar la cartografía de combustibles según la demanda del usuario, incorporando imágenes satelitales y datos de radar, lo que optimiza el uso de recursos de manera considerable”, explicó Cabrera.
A diferencia de las metodologías tradicionales, este enfoque minimiza la necesidad de extensas campañas en terreno, utilizando un trabajo de campo más simple y económico, sin comprometer la precisión técnica. Esto proporciona a CONAF herramientas actualizadas y científicamente sólidas para la prevención, planificación y toma de decisiones en incidentes forestales”, añadió el investigador.
María Isabel Florido, directora regional de CONAF, afirmó que “este proyecto es estratégico, ya que proporciona a la región una cartografía de combustibles actualizada, fundamental para la toma de decisiones en acciones de mitigación y combate de incendios”.
Además, la integración de estos datos en sistemas de simulación permite una proyección de escenarios más precisa, optimizando la asignación de recursos y la eficacia operativa.
“Esto también permite a CONAF monitorear con exactitud las transiciones en la estructura de la vegetación, como las ocasionadas por faenas de cosecha forestal, asegurando que los mapas de riesgo reflejen la realidad operativa del territorio”.
Este proyecto es, sin duda, una de las iniciativas más innovadoras del país para la prevención de incendios forestales, y se espera que su uso sea óptimo, con potencias para ser transferido a otras regiones.
Con Información de elmauleinforma.cl








