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Los nuevos retos de la ciberseguridad en la era digital, por Rodrigo Cea

Los nuevos desafíos de la ciberseguridad en la era digital por Rodrigo Cea

Hoy en día, la tecnología se ha vuelto parte vital de nuestro día a día y del funcionamiento de la sociedad moderna. Desde cómo nos comunicamos, hasta las movidas financieras, pasando por la educación y los servicios públicos, gran parte de lo que hacemos ocurre en el mundo digital. Este fenómeno trae un montón de beneficios, pero también genera amenazas que ponen en jaque la integridad, confidencialidad y disponibilidad de nuestra info. Por eso, la ciberseguridad, que abarca las prácticas, tecnologías y políticas que protegen nuestros sistemas informáticos, se ha convertido en un tema clave a nivel global.

Durante el Mes de la Ciberseguridad, que se celebra cada octubre, es crucial recordar que los desafíos actuales son cada vez más complejos y cambiantes. Entre los principales problemas están el aumento de ciberataques sofisticados, el crecimiento del ransomware, el uso masivo del Internet de las Cosas (IoT), y el auge del trabajo remoto, que ha cambiado la forma en que las organizaciones operan. En Chile, también hemos tenido que adaptarnos a estos cambios, implementando nuevas normativas y estrategias para enfrentar un panorama de amenazas siempre en evolución.

En los últimos años, los ciberataques han alcanzado niveles de sofisticación que nunca habíamos visto. Ya no se trata solo de virus o correos maliciosos, sino de amenazas persistentes y ataques dirigidos, incluso con inteligencia artificial que automatiza procesos de intrusión, utilizando técnicas que a menudo evaden los sistemas de detección tradicionales. Esto plantea un reto gigante para las organizaciones, que deben actualizar constantemente sus protocolos y herramientas de seguridad.

Además, los ciberataques no se limitan a los sistemas informáticos comunes. Sectores estratégicos como la energía, el transporte, la salud y las finanzas han sido blanco de ataques, generando consecuencias reales en el mundo físico. Esto muestra que la ciberseguridad debe ser vista no solo como un problema técnico, sino como un componente esencial de la seguridad nacional.

El ransomware se ha consolidado como una de las formas más rentables y peligrosas de ciberdelincuencia. Este tipo de malware cifra archivos de un sistema y exige un rescate para desbloquearlos. Muchas organizaciones, como hospitales, universidades y gobiernos, han sufrido ataques de ransomware, que podrían paralizar sus operaciones durante días.

El Internet de las Cosas (IoT) ha conectado millones de dispositivos a la red, desde cámaras de seguridad hasta electrodomésticos y sensores industriales. Muchos de estos dispositivos no tienen medidas de seguridad adecuadas, convirtiéndolos en blancos fáciles para los atacantes.

El problema con el IoT es que su crecimiento es exponencial, mientras que las prácticas de ciberseguridad no han evolucionado al mismo ritmo. Esto nos obliga a repensar desde el diseño cómo asegurar un dispositivo conectado, sobre todo en sectores como la salud, donde manipular un dispositivo médico a distancia puede poner vidas en riesgo.

Además, la pandemia del Covid-19 aceleró drásticamente el trabajo remoto, obligando a muchas organizaciones a adoptar tecnologías sin una planificación de seguridad adecuada. El uso de redes caseras, dispositivos personales y conexiones remotas sin cifrado expuso a muchas empresas a riesgos que antes no existían. Aunque el trabajo remoto llegó para quedarse, también aumentó significativamente el terreno de ataque que pueden aprovechar los ciberdelincuentes.

Las empresas se han visto obligadas a invertir en soluciones como VPN, autenticación multifactor y capacitación en ciberseguridad para sus equipos. Sin embargo, muchos de estos esfuerzos todavía son insuficientes, especialmente en pequeñas y medianas empresas que no cuentan con los recursos necesarios para implementar medidas de protección avanzadas.

Chile ha pasado por una rápida digitalización, tanto en el ámbito público como privado. Sin embargo, este avance no ha estado exento de problemas. A raíz de estos incidentes, se han implementado diversas iniciativas para fortalecer la ciberseguridad nacional.

Chile promulgó la Ley Marco de Ciberseguridad, que busca establecer un marco legal para proteger infraestructuras críticas y crear la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI). Esta entidad tiene la misión de coordinar los esfuerzos del Estado, vigilar amenazas y responder a incidentes a tiempo. Aunque esto es un avance significativo, aún quedan desafíos, como la falta de una cultura de ciberseguridad entre la ciudadanía y la necesidad de mayor inversión en tecnologías de protección.

Además, se necesita una coordinación efectiva entre el sector público y privado, así como con organismos internacionales, para estar preparados ante amenazas que muchas veces cruzan las fronteras. En este sentido, la educación digital y la concientización de la población también son clave para construir un ecosistema digital más seguro.

Rodrigo Cea
Director de carreras de Informática y Telecomunicaciones
Duoc UC sede Padre Alonso de Ovalle

Con Información de portalmetropolitano.cl

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