El Ministerio de Salud ha confirmado la aparición de esta variante genética, la cual fue anticipada por la vigilancia internacional, mientras los casos de infecciones respiratorias muestran una tendencia a la baja en el país (CNNChile.com).
El Ministerio de Salud (Minsal) ha confirmado, mediante el Instituto de Salud Pública (ISP), la identificación del subclado K de la influenza A(H3N2) en Chile. Este descubrimiento, esperado debido al comportamiento global del virus, ocurre en un contexto de declive sostenido de la actividad de influenza a nivel nacional.
Las autoridades destacan que esta variante de la gripe no es un virus nuevo, y que la vacuna de 2025 sigue ofreciendo protección contra casos graves.
Medidas de precaución fundamentales
El Minsal reitera la urgente necesidad de vacunar a los grupos de riesgo: adultos mayores de 65 años, embarazadas, personas con enfermedades crónicas, niños entre 6 meses y 5 años, y trabajadores de la salud.
Como medidas preventivas, la cartera de salud aconseja el lavado frecuente de manos, la etiqueta respiratoria (taparse al toser o estornudar), permanecer en casa si se presentan síntomas respiratorios y consultar ante señales de gravedad. Hasta ahora, el subclado K no ha causado un aumento en la gravedad clínica ni en las hospitalizaciones por influenza.
¿Qué es esta nueva variante de influenza?
La influenza A(H3N2) es un virus respiratorio estacional conocido, que puede provocar síntomas como fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolores musculares, cefalea y malestar general.
“Detectar una variante no significa que haya una crisis sanitaria. El riesgo surge cuando la información no es clara o se recibe tarde. Informar adecuadamente es esencial para la prevención”, afirma el académico y magíster en comunicación estratégica Rodrigo Durán Guzmán, quien formó parte del equipo de comunicación de riesgo durante la pandemia de COVID-19.
Informar sin alarmar: una lección de la pandemia
Una de las principales enseñanzas recientes es que una comunicación clara, directa y empática puede reducir la ansiedad social y fortalecer la confianza en las decisiones de salud pública.
“La comunicación de riesgo no busca generar pánico, sino orientar comportamientos. Cuando las personas comprenden qué está ocurriendo y cómo actuar, disminuye la incertidumbre y se fomenta el autocuidado responsable”, explica Durán.
Medidas de prevención: hábitos que sigue protegiendo
Las recomendaciones para evitar contagios no son nuevas, pero siguen siendo muy efectivas, especialmente en períodos de alta circulación de virus respiratorios:
● Lavado frecuente de manos con agua y jabón
● Uso de gel de alcohol cuando no sea posible lavarse las manos
● Ventilar espacios cerrados
● Uso de mascarilla si se presentan síntomas respiratorios o en lugares con alta concurrencia
● Cubrirse al toser o estornudar con el antebrazo
● Evitar el contacto cercano con personas enfermas
“No se trata de retroceder, sino de aplicar lecciones que han demostrado ser efectivas para proteger la salud individual y colectiva”, enfatiza el académico y especialista en comunicación de riesgos en salud.
Con Información de www.diarioelpulso.cl







