El incentivo tributario logró certificar proyectos por más de $268 mil millones en 2025, destacando el rol de las regiones y mostrando un crecimiento histórico en la inversión en I+D de las mipymes.
El balance fue súper positivo para la Ley de Incentivo Tributario a la Inversión en Investigación y Desarrollo (Ley I+D) durante 2025, consolidándose como una de las herramientas principales para fomentar la innovación empresarial en Chile, con cifras históricas en montos certificados y participación regional y de mipymes.
Durante el año, los proyectos certificados sobrepasaron los $268.534 millones, lo que significa el 21% del total acumulado desde que entró en vigencia la Ley I+D. Así, 2025 se convierte en el segundo mejor año en la historia de este instrumento, superado solo por 2023, sumando más de $1,26 billones en total, repartidos en 1.434 proyectos liderados por 780 empresas.
Este buen rendimiento se suma a un hito clave de 2025: la extensión de la Ley I+D por diez años más, hasta 2035, lo que da mayor certeza y una visión a largo plazo a las empresas que invierten en investigación y desarrollo.
La Ley I+D, a la que pueden acceder todas las empresas que cumplan con los requisitos, permite rebajar un 35% de la inversión en I+D del Impuesto de Primera Categoría, además de imputar como gasto el 65% restante, permitiendo así deducir hasta un 52,55% de los recursos invertidos, siempre y cuando los proyectos cuenten con la certificación de Corfo.
“Los resultados de 2025 demuestran que la Ley I+D es un instrumento que ha crecido en cobertura e interés y está cumpliendo su función de incorporar la I+D como una práctica habitual en las empresas. La extensión de su vigencia permitirá planificar decisiones de inversión con una mirada de mediano y largo plazo”, dijo el Vicepresidente Ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente.
Uno de los hitos más importantes del año fue el rendimiento histórico de las mipymes. En 2025, este sector alcanzó el mayor monto certificado de su historia, con más de $21.044 millones, lo que implica un aumento real del 149% respecto a 2024. Además, el número de empresas participando creció de 15 a 29, un alza del 87%.
El año también representó un punto de inflexión en la distribución territorial del incentivo. Las regiones concentraron el 75% del monto total certificado, estableciendo un récord histórico. En este contexto, la Región de Antofagasta lideró por primera vez el ranking nacional, con $90.858 millones, o sea, el 33,8% del total, dejando a la Región Metropolitana en segundo lugar, con un 25%.
En tercer lugar se ubicó la Región de Los Lagos, con $36.898 millones, que corresponde al 13,7% del total, el mejor resultado de esta región en los últimos cinco años bajo la Ley I+D.
“Estas cifras reflejan dos tendencias claras: el creciente liderazgo de las mipymes en proyectos de I+D y el fortalecimiento de la innovación desde las regiones, alineado con sus vocaciones productivas”, destacó la Gerenta de Innovación de Corfo, Jocelyn Olivari.
El dinamismo de este instrumento también se vio en el crecimiento sostenido de postulaciones y certificaciones, convirtiendo 2025 en el tercer año consecutivo de alzas. La tasa de certificación llegó al 82%, con 114 nuevos proyectos y la inclusión de 138 empresas, lo que representa un aumento del 30% en iniciativas y del 55% en empresas certificadas respecto a 2024.
En términos de sectores, los sectores exportadores dominaron los montos certificados, encabezados por Minería y metalurgia, con $123.507 millones, que equivale al 46% del total, seguidos por Pesca y acuicultura, con $30.912 millones. Ambos sectores concentraron los principales mercados de destino de las iniciativas de I+D incorporadas durante el año.
Además del balance anual, Corfo presentó el estudio “Caracterización cualitativa usuarias Ley I+D”, realizado junto a Icare, que analizó las experiencias de empresas chilenas de diferentes rubros. El informe revela que la I+D se ha consolidado como una estrategia clave, impulsada por la competitividad, las necesidades del cliente, el crecimiento estratégico y el cumplimiento regulatorio, además de reducir riesgos, ordenar procesos y facilitar el acceso a otros instrumentos públicos.
“Este estudio confirma que la I+D+i se está estableciendo como una estrategia esencial para la sostenibilidad y competitividad empresarial, y la Ley I+D juega un rol fundamental para seguir cerrando brechas productivas y contribuir al crecimiento económico del país”, concluyó Jocelyn Olivari.
Con Información de portalmetropolitano.cl







