La continua disminución de los nacimientos en Chile se ha consolidado como uno de los desafíos demográficos más significativos para el país. Por ello, el nuevo Gobierno ha decidido incluir este tema en el centro de su agenda. En su programa presidencial, José Antonio Kast propone un conjunto de medidas destinadas a revertir la baja tasa de fecundidad y a reforzar la importancia de la familia en las políticas sociales.
Los recientes datos del Censo 2024 destacan la magnitud de la situación. La tasa global de fecundidad se situó en 1,06 hijos por mujer y se prevé que baje a 0,92 en el corto plazo, posicionando a Chile entre los países con menor natalidad del mundo. Este panorama anticipa un envejecimiento acelerado de la población, lo que tendrá repercusiones en el mercado laboral, el sistema de pensiones y el crecimiento económico.
Bajo este contexto, el denominado Plan Renace sostiene que el país vive una crisis estructural de natalidad, reflejada en una caída de más del 30% en los nacimientos en la última década. El diagnóstico señala factores como los altos costos de vida, las dificultades para acceder a la vivienda, la inestabilidad laboral y los desafíos para conciliar la vida laboral y familiar, así como una pérdida cultural del valor asociado a tener hijos.
En respuesta, la futura administración plantea una serie de incentivos directos. Entre las propuestas destaca una asignación universal por cada hijo nacido, que consiste en la entrega de $2 millones por nacimiento, distribuidos en $1 millón para la madre y $1 millón en un ahorro para el hijo. Además, se incluirán exenciones al impuesto sobre la renta según la cantidad de hijos y una reestructuración del sistema de asignación familiar, con el fin de aliviar el costo de formar una familia.
El programa también menciona la creación de una sala cuna universal, aunque todavía no se han detallado las características de la propuesta ni sus diferencias con el proyecto del actual Gobierno, que fue detenido en el Congreso. Desde el equipo entrante han afirmado que una iniciativa de tal envergadura requiere un debate técnico más profundo para evitar problemas en su implementación. En esta línea, la futura vocera de Gobierno, Mara Sedini, advirtió que «hacer una ley de manera apresurada y mal hecha sería un error».
El enfoque del Presidente electo se centra en reducir las barreras económicas, apoyar la maternidad y fomentar una cultura que valore la formación de familias, partiendo de la premisa de que lo financiero es una de las principales limitaciones para la natalidad. No obstante, especialistas advierten que, sin un enfoque estructural, los incentivos económicos podrían resultar insuficientes frente a una tendencia demográfica a largo plazo.
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Con Información de puranoticia.pnt.cl








