En un contexto complicado debido a la orden judicial que exige la restitución de más de 100 hectáreas a sus propietarios en el cerro Centinela, este lunes 12 de enero dio inicio el desalojo de la megatoma de San Antonio, uno de los asentamientos irregulares más grandes del país, habitado por 4.100 familias.
Este proceso, ordenado por la Corte de Apelaciones de Valparaíso, ha sido desarrollado por el Gobierno de manera gradual. Comenzó con la parcela 11, continuó este martes con la parcela 13, y se prevé avanzar luego con la parcela 15, en un ambiente de alta tensión social y con un operativo policial sin precedentes en la zona.
Desde el inicio del desalojo, se han registrado disturbios violentos dentro del megaproyecto, con pobladores levantando barricadas incendiarias para bloquear el avance de vehículos policiales, así como el lanzamiento de bombas molotov y ataques directos contra los agentes de la ley presentes en la zona.
Como resultado de estos incidentes, un funcionario de la Policía de Investigaciones (PDI) ha sufrido heridas por perdigones, y dos Carabineros han recibido impactos de bala, lo que ha llevado a reforzar las medidas de seguridad en el lugar y ha provocado condenas generalizadas por la violencia ocurrida.
No obstante, a pesar de la gravedad de lo sucedido durante este operativo, los habitantes que se oponen al desalojo ofrecieron a Puranoticia.cl una versión distinta de los hechos, culpando directamente a los Carabineros de la situación vivida en el cerro Centinela.
Dafne Aranguez, miembro del Comité de Salud, Desastres y Emergencias de la megatoma, explicó que “hemos estado apagando fuegos desde la mañana. Intentaron quemarnos, y eso no se menciona en las noticias. Los Carabineros no respetaron ningún protocolo y entraron a lugares que no debían, en zonas de expropiación, armados y en casas donde había niños y mujeres tranquilas».
La vecina indicó que la comunidad se ha movilizado para afrontar una situación que considera fuera de control, destacando que «todos aquí somos padres y madres, y estamos defendiendo nuestros hogares. La delincuencia existe a nivel nacional, especialmente la de quienes están en trajes y corbatas, observando cómo envían a servicios que deberían protegernos, como Carabineros y PDI, a enfrentarnos entre nosotros. Esto es inaudito«.
Además, Aranguez expresó su descontento con las autoridades gubernamentales, en especial con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), señalando fallas en el diseño del proceso previo al desalojo. Aseguró que debió haberse creado «una mesa alternativa para quienes no se unieron a cooperativas y aquellos que no calificaban», aludiendo a negligencias en los protocolos territoriales.
Cuando se le preguntó sobre los actos violentos de algunos residentes, la líder comunitaria afirmó que la reacción es una respuesta a la extrema situación vivida desde el inicio del operativo. «¿Cómo esperas que reaccionen si intentan quemarnos vivos desde la mañana? Entraron por Los Conquistadores, que no está relacionado con el desalojo, para incendiar. ¿Cómo van a reaccionar si hay niños cerca que ni siquiera pertenecen a esta situación? La gente está desesperada. ¿Dónde acabaremos todos, en la plaza San Antonio? Es complicado, y aquí la gente está dispuesta a luchar, pero se nos ha mentido constantemente», aseguró.
También afirmó que dentro de la megatoma hay «un caos absoluto», y que la prioridad de los vecinos ha sido evitar una tragedia mayor a causa del fuego. «Hemos estado apagando incendios desde las 8 de la mañana. Estamos extenuados. Nos cortaron el agua hace dos días, y tuvimos que romper tuberías para apagar el fuego. Tres casas han sido quemadas, y son los Carabineros los que, tras sufrir dos heridos, quieren acabar con nosotros. ¿Cómo crees que reaccionará la gente? No lo entiendo», relató.
Finalmente, Dafne Aranguez indicó que, además de los agentes de policía lesionados, al menos cuatro habitantes de la megatoma han resultado heridos por perdigones, y destacó que la comunidad sigue organizada para resistir el avance del desalojo. «Todos estamos realizando alguna función: los padres están adelante defendiendo para que no entren, mientras el gas se está utilizando en su contra», concluyó la vecina.
Mientras el desalojo continúa de manera gradual en el cerro Centinela, la situación en la megatoma sigue caracterizándose por la tensión, la violencia y un relato de los vecinos que contrasta con lo que se ha observado en el terreno. En este contexto, el avance del proceso judicial enfrenta no solo complejidades operativas y de seguridad, sino también un extenso conflicto social.
PURANOTICIA
Con Información de puranoticia.pnt.cl








