Desde el 2 de enero de 2026, bancos, formas de pago, marketplaces y entidades públicas deben exigir a sus usuarios o proveedores que demuestren que han iniciado actividades con este organismo. Aquellos que sigan operando de manera informal podrían perder acceso a servicios financieros o plataformas de venta digital.
En Chile, cuando alguien decide emprender un negocio que involucre la venta de productos, la prestación de servicios o ejercer una profesión independiente, es clave declarar el inicio de actividades ante el Servicio de Impuestos Internos (SII). Este trámite no es solo un formalismo: marca el comienzo del ciclo tributario y las obligaciones del contribuyente ante el fisco.
Conforme a las normativas del SII, la declaración de inicio de actividades es un trámite formal que indica que se está ejerciendo una actividad comercial o económica que generará ingresos sujetos a impuestos. Debe hacerse dentro de los dos meses siguientes al inicio de la actividad, utilizando el formulario 4415, que también sirve para inscribirse en el Rol Único Tributario (RUT).
¿Por qué es tan importante este trámite?
Formalizarse ante el SII permite al emprendedor o comerciante emitir boletas y facturas válidas, declarar impuestos (como el IVA o el Impuesto a la Renta) y acceder a beneficios tributarios y programas de apoyo estatal. Además, desde la perspectiva de política pública, tener registros formales de actividades ayuda al país a tener mejor estadística del tejido productivo y promueve una competencia justa entre los diferentes actores económicos.
Sin embargo, no todo es tan fácil ni gratis. Aunque es un paso necesario, la realidad para muchos pequeños emprendedores puede ser complicada y afectar su operación diaria.
Para Raúl Quiroga Aguirre, gerente general de Ábaco Soluciones Contables, quien ha guiado a cientos de pequeños negocios en sus procesos de formalización, “el inicio de actividades no es solo un trámite administrativo, significa un punto de inflexión para el negocio. Permite a los comerciantes relacionarse de manera transparente con el sistema tributario por primera vez”.
A la vez, “trae nuevas obligaciones, como llevar registros, emitir boletas y declarar impuestos. Pero también abre las puertas a beneficios que antes eran difíciles de conseguir, como programas de financiamiento, acceso a proveedores formales y la oportunidad de crecer sin miedo a problemas legales”, explica Quiroga.
“Así lo veo: formalizarse es salir de la sombra y pasar a jugar en la economía formal. Esto puede asustar a quienes han estado operando de manera informal durante años, porque de repente surgen responsabilidades que antes no existían. Pero en la práctica, esas obligaciones ayudan a organizar el negocio e incluso pueden mejorar su gestión interna”, señala el gerente general de Ábaco Soluciones Contables.
Los desafíos para los pequeños comerciantes y la falta de información en el proceso.
Por ejemplo, un comerciante ambulante que recién empieza a vender en ferias o en la calle podría calificar para algunos regímenes simplificados, pero si sus ventas o formas de pago electrónicas superan ciertos límites o si necesita emitir documentos con derecho a crédito fiscal, entonces el inicio de actividades se vuelve necesario.
Para Quiroga Aguirre, esta obligación trae consigo tanto beneficios como desafíos, ya que “un buen número de pequeños comerciantes no se acercan al SII por miedo a multas o a la complejidad de cumplir con las normas. Sin embargo, el riesgo de no formalizarse puede ser aún mayor: les impide acceder a mercados formales, financiamiento bancario o generar confianza entre sus proveedores y clientes.”
“Por otro lado, lo que más escucho es que hay una sensación de burocracia. El sistema ha avanzado: hoy, muchos de los trámites se pueden hacer en línea. Sin embargo, falta más educación y acompañamiento, especialmente para aquellos que nunca han manejado contabilidad o no tienen experiencia en temas tributarios.”
En el contexto de la implementación de la Ley de Cumplimiento de Obligaciones Tributarias, el Servicio de Impuestos Internos (SII) estima que al menos 200 mil personas se sumarán al ecosistema formal, lo que ya se traduce en un crecimiento del 12% en la formalización de empresas.
Sin embargo, para Raúl Quiroga Aguirre, gerente general de Ábaco Soluciones Contables, este avance enfrenta un obstáculo importante: “Hoy esa información no está disponible de manera clara ni accesible en la página del SII, lo que dificulta que más personas puedan iniciar actividades o avanzar en su formalización, especialmente aquellos emprendedores y trabajadores independientes que necesitan orientación concreta y oportuna”.
Con Información de portalmetropolitano.cl








