
Los expertos de Fundación Las Rosas advierten que los abuelitos que fueron afectados por los incendios forestales llevan semanas durmiendo en el suelo, sufriendo de problemas respiratorios, dolores físicos y un alto estrés postraumático, lo que podría tener efectos a largo plazo.
Fundación Las Rosas, incendios forestales, adultos mayores, Ñuble, Biobío, secuelas de humo, estrés postraumático, salud de los abuelitos, rehabilitación. A tres semanas de los incendios que golpearán a Ñuble y Biobío, kinesiólogos de Fundación Las Rosas están advirtiendo sobre las duras consecuencias físicas y emocionales que enfrentan los abuelitos damnificados, muchos de los cuales han tenido que dormir en el suelo o en carpas tras perder sus casas.
Doña Berta, de 70 años, está durmiendo desde hace casi un mes sobre un pallet de madera cerca de las cenizas de su hogar en Punta de Parra, Tomé. “Tengo mucho dolor de cintura y me cuesta dormirme”, cuenta mientras recibe ejercicios de rehabilitación de un kinesiólogo de Fundación Las Rosas. Su casa fue completamente destruida por las llamas, al igual que la de sus vecinos.
Los equipos de salud de Fundación Las Rosas, que vienen de hogares en Arauco, Chépica, Talca y Santiago, han atendido a más de cien abuelitos en terreno, evaluando el daño físico y emocional tras la tragedia. “Hay abuelitos que inhalaron humo y hoy se sienten mal. Es clave que un médico o kinesiólogo detecte posibles problemas respiratorios”, explica Álvaro Catanzaro, Jefe de Rehabilitación de la fundación.
El especialista añada que los síntomas respiratorios pueden durar semanas o incluso meses, manifestándose como tos constante, aumento de secreciones y dificultad para respirar al hacer esfuerzos, según el nivel de exposición y la salud previa de cada uno.
El kinesiólogo Juan Salas menciona que los problemas respiratorios van de la mano con un fuerte impacto emocional. “Algunos han estado semanas durmiendo en condiciones muy rudas, en el suelo o en carpas, expuestos al frío y la lluvia. Esto tiene un efecto físico y psicológico muy significativo”, afirma.
De acuerdo al profesional, la pérdida total de sus casas genera desesperanza en los abuelitos, lo que se traduce en contracturas musculares, trastornos del sueño y síntomas depresivos. Por eso, enfatiza en no dejarlos solos y facilitar apoyo familiar durante la reconstrucción.
Fundación Las Rosas ha realizado dos operativos médicos en terreno y apresta un tercero en coordinación con la Municipalidad de Penco y la Dirección de Salud de Tomé, con el objetivo de dar seguimiento a los casos evaluados y continuar apoyando a los afectados.
La fundación agradeció el apoyo de la Municipalidad de Penco, el CECOSF Bellavista de Tomé, AFP Habitat, la Comunidad de Organizaciones Solidarias, Liquimax, Jabones Maritano y donantes individuales que han colaborado a través de su sitio web. “Seguiremos en terreno acompañando a los abuelitos en esta terrible tragedia”, afirmó Ángeles Toro, Jefa Regional de Fundación Las Rosas en Biobío.
Con Información de portalmetropolitano.cl







