José Miguel Müller, neurocirujano responsable del equipo de espina bífida en el principal hospital de la Región de O’Higgins, ha obtenido un fondo FONDECYT que se ejecutará durante los próximos tres años. Sin antecedentes de un estudio similar previamente, el especialista aseguró que su realización representa “un hito tanto para el hospital como para la ciencia en general”.
Hace trece años, el Hospital Dr. Franco Ravera Zunino (HFRZ) de Rancagua logró un hito en la salud pública regional al llevar a cabo su primera cirugía intrauterina de espina bífida, una intervención pionera realizada durante la gestación. Más de una década después, los resultados son evidentes: un equipo clínico consolidado y más de 100 cirugías realizadas.
En 2026, el desafío avanza hacia la investigación científica con un proyecto liderado por el neurocirujano infantil José Miguel Müller, quien ha recibido un fondo FONDECYT de aproximadamente 90 millones de pesos, a ser ejecutado durante los próximos tres años.
Es importante señalar que esta adjudicación representa un hito para el Hospital Dr. Franco Ravera Zunino, al convertirse en el primer recinto de base regional en la historia del fondo en obtener este financiamiento. Además, fue la única institución pública sanitaria seleccionada en la convocatoria, donde el resto de los proyectos correspondieron a universidades, y el único proyecto FONDECYT adjudicado a nivel regional en el área de medicina.
Investigación innovadora desde un hospital público
“Este trabajo es muy transversal”, explicó Müller sobre el desarrollo del estudio. Aunque la Unidad de Espina Bífida es el eje del proyecto, la iniciativa incluye colaboración directa con el Departamento de Investigación del hospital, encargado de la logística, seguimiento y gestión administrativa, así como anestesiólogos e investigadores de laboratorio.
Este estudio permitirá analizar muestras que generalmente son desechadas en otros contextos clínicos, como líquido amniótico, líquido encefalorraquídeo y sangre fetal. “Buscamos identificar correlaciones entre estos marcadores bioquímicos y los resultados clínicos posteriores, para comprender mejor la evolución de la patología”, detalló el especialista.
Todo esto, según destacó el médico, “representa un hito tanto para el hospital como para la ciencia en general”, ya que no existen estudios de este tipo realizados directamente con fetos humanos.
Impacto regional y enfoque multidisciplinario
Sin embargo, esta no es la única fortaleza del proyecto. Carolina Lindsay, jefa subrogante del Departamento de Investigación HFRZ, también subrayó su impacto en la generación de conocimiento a nivel hospitalario y regional.
“Este es un proyecto ambicioso, dado que generalmente son llevados a cabo por académicos desde universidades. Es raro que un centro de salud público obtenga este tipo de financiamiento. Para mí, eso lo hace histórico, además de ser un esfuerzo regional”, comentó.
Además, Lindsay destacó la evaluación positiva de los revisores del fondo, quienes valoraron particularmente el enfoque multidisciplinario del estudio. “Los pacientes con espina bífida pueden presentar complicaciones motoras y urológicas, entre otras, por lo que requieren atención integral y coordinada entre distintos especialistas. Esa perspectiva transversal fue uno de los aspectos mejor valorados del proyecto”, explicó.
Finalmente, la bioquímica resaltó el papel continuo del Departamento de Investigación del HFRZ, que acompaña el proyecto en todas sus fases, desde la postulación y análisis metodológico, hasta el seguimiento técnico y la adecuada ejecución de los recursos.
Con esta investigación, el Hospital Franco Ravera Zunino reafirma su papel no solo como un referente clínico en el tratamiento de espina bífida, sino también como un actor activo en la generación de conocimiento científico, demostrando que la investigación de alto impacto puede y debe surgir desde la salud pública regional.
Con Información de www.diarioelpulso.cl







