Los humedales son ecosistemas cruciales para la regulación del agua y la conservación de la biodiversidad, actuando como filtros naturales que purifican y retienen este recurso vital. Sin embargo, factores como la contaminación, la expansión urbana y la crisis del agua han llevado a su degradación progresiva, lo que pone en peligro su función en el mantenimiento del equilibrio ambiental.
En la Región de O’Higgins, un grupo de investigadores de la Universidad de O’Higgins (UOH) está llevando a cabo un proyecto innovador con el objetivo de detener esta tendencia y restaurar estos ecosistemas esenciales. Este esfuerzo se traduce en el Laboratorio de Ecosistemas de Humedales, una iniciativa financiada por el Gobierno Regional de O’Higgins a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC), enfocada en desarrollar soluciones efectivas para la remediación y conservación de estos espacios naturales.
“Estamos completamente comprometidos con apoyar iniciativas que impacten positivamente en el medio ambiente”, declaró el Gobernador Regional, Pablo Silva Amaya. Añadió que “esta iniciativa tiene como objetivo principal crear estrategias para la conservación de los humedales, que son ecosistemas de gran relevancia para nuestra fauna. Sin duda, es un proyecto del que estamos muy orgullosos de impulsar”.
La Dra. Gemma Rojo, académica de la UOH y coordinadora del proyecto, afirmó que «si los humedales desaparecen, perderemos una de nuestras principales defensas naturales contra la contaminación y la escasez de agua». Además, destacó que “no solo almacenan agua y regulan el clima, sino que también filtran contaminantes de manera natural. Nuestro objetivo es entender cómo funcionan estos ecosistemas en nuestra región y desarrollar estrategias para su protección y recuperación”.
Ciencia, comunidad y nuevas soluciones para la recuperación de humedales
El equipo ha concentrado su trabajo en humedales estratégicos de la región, como Cáhuil, Petrel y Llallauquén, donde se ha implementado un sistema avanzado de monitoreo para evaluar su estado y los factores que los están deteriorando.
Este proceso implica el análisis de diversos parámetros físico-químicos del agua, incluyendo el oxígeno disuelto, la salinidad y la concentración de nutrientes, así como estudios microbiológicos y de biodiversidad. Esta información es esencial para comprender el impacto de la contaminación y desarrollar estrategias efectivas para la recuperación.
Uno de los principales problemas identificados es la eutrofización, un fenómeno provocado por el exceso de nutrientes que lleva a la proliferación de algas, disminuyendo el oxígeno disponible y afectando negativamente la fauna y flora del humedal. Para combatir este problema, el equipo de la UOH está aplicando técnicas de biorremediación, utilizando microorganismos y plantas acuáticas que pueden absorber contaminantes y restaurar el equilibrio ecológico sin necesidad de intervenciones agresivas.
“Los humedales cuentan con un sistema de autorregulación natural, pero cuando se altera su equilibrio, pueden deteriorarse rápidamente”, señala Luis Araya, profesional del proyecto. “Nuestro propósito es fortalecer su capacidad de recuperación mediante soluciones biotecnológicas sostenibles a largo plazo”.
La protección de los humedales no puede depender únicamente de la ciencia. Por ello, el proyecto ha puesto un especial énfasis en la educación y colaboración con las comunidades locales, realizando talleres, conferencias y jornadas de monitoreo participativo con colegios y juntas de vecinos.
“Si las personas no comprenden la importancia de los humedales, será difícil que puedan protegerlos”, comenta Roberto Rodríguez, responsable del área ambiental de la Municipalidad de Pichidegua. “Esta investigación nos proporciona información clave para generar estrategias de conservación en la región y, lo más importante, está acercando a la ciudadanía a estos ecosistemas”.
En meses recientes, el equipo ha organizado salidas de campo con estudiantes y residentes de áreas cercanas a los humedales, permitiéndoles observar de manera directa la biodiversidad y los problemas que enfrentan estos ecosistemas. Estas actividades buscan fomentar un vínculo entre la comunidad y su entorno, promoviendo una cultura de conservación activa.
Día del Agua: proteger los humedales es proteger nuestro futuro
En un país impactado por la crisis del agua, la conservación de los humedales debe considerarse una prioridad. No solo son refugios para la biodiversidad, sino que también desempeñan un papel fundamental en la regulación del agua, la mitigación del cambio climático y la prevención de inundaciones.
El Día Mundial del Agua es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de estos ecosistemas y la urgencia de su protección. El trabajo realizado por el Laboratorio de Ecosistemas de Humedales de la UOH representa un avance concreto en esta dirección, combinando ciencia, tecnología y educación para abordar uno de los mayores desafíos ambientales de nuestra época.
“Los humedales son nuestra mejor defensa para garantizar agua limpia y ecosistemas saludables. Protegerlos no es solo una opción, sino una necesidad para el futuro de nuestras comunidades”, concluye Gemma Rojo.
Los próximos meses serán cruciales para el avance del proyecto, ya que se ampliará el monitoreo a nuevas áreas y se probarán diversas estrategias de biorremediación en humedales afectados. También se desarrollará un sistema de alerta temprana, que permitirá detectar cambios en la calidad del agua y tomar decisiones rápidas para evitar daños mayores en estos ecosistemas.
Otro aspecto fundamental será la creación de una plataforma de datos abiertos, que permitirá a las comunidades y autoridades locales acceder a información actualizada sobre el estado de los humedales y las acciones recomendadas para su conservación. “Nuestro objetivo es que la ciencia no se quede solo en el ámbito académico, sino que llegue a las personas y a quienes toman decisiones sobre el territorio”, enfatiza Gemma Rojo.
La investigación sobre humedales aún tiene mucho camino por recorrer, pero cada avance realizado acerca a la región hacia un modelo de conservación más efectivo y sostenible. Cuidar los humedales hoy es asegurar el agua del mañana.
Con Información de osornoenlared.cl